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La primera vez que leí El principito

29/06/2017 15:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image Foto: Josh Applegate / UnsplashEsta es una anécdota de una lectura hecha hace muchísimo tiempo, en una ciudad de Venezuela. Después de horas con el libro, la identificación con el personaje de El principito fue totalEse sábado mi mamá fue a la biblioteca, al fondo de la casa, y sacó un libro pequeñito de color blanco. Yo estaba en la sala viendo televisión, acostada en el sillón azul, con la cabeza en uno de los reposabrazos y las piernas en el otro, cuando ella llegó con el libro en la mano y me lo entregó. Recuerdo que me senté de inmediato, apagué la tele y agarré el librito.Para entonces yo tenía 8 años de edad y ya estaba enamorada de la lectura. No sé si habrá sido por esas fechas o después, pero recuerdo que mi mamá me mostró una foto en la que yo tenía menos de 1 año de edad, y estaba acostada con las piernas cruzadas y un libro de plástico acolchado en las manos. Tenía una expresión de concentración y todo. Ya más grande me sentía fascinada por los cuentos y enciclopedias que había en mi casa, y me llenaba de una felicidad inmensa cuando mi mamá me castigaba en el cuarto y yo podía leer sin que me molestaran.Por eso, cuando conocí El principito de Antoine de Saint-Exupéry ya mi obsesión por los libros no tenía remedio. Me fui al cuarto de mi mamá y me puse a leer en su cama. Estuve todo el día con el libro encima, con la misma pose que se veía en la foto vieja, de cuando tenía meses de nacida. Mi mamá me llamó a almorzar y refunfuñé. Yo quería seguir viajando con el principito por esos planetas tan curiosos.Después de comer, continué sin parar hasta la noche. Y cuando llegó el final, me sentí tan desolada que corrí a hablar con mi mamá. Cuando llegué a la sala, vi el espaldar del sillón azul, su pelo desparramado en uno de los reposabrazos y los pies que colgaban por el otro lado. Estaba viendo un programa en la televisión.?¡Se murió! ¡Se murió! ?grité mientras entraba a la sala. Recuerdo que yo estaba llorando, que aspiraba fuerte para que los mocos no me llegaran a la boca.El cuero del sillón hizo un ruidito. Mi mamá se levantó de un salto y se volteó.?¿Quién? ¿Quién se murió? ?me gritó. Sus ojos estaban muy abiertos, su voz temblaba.Yo intenté decir "El principito", pero me salió cualquier cosa ininteligible. Ella seguía preguntando. Cuando por fin vio el libro que llevaba en la mano y me entendió, su expresión cambió. Sus ojos ya no estaban abiertos de miedo, sino llenos de furia. Esa mirada todavía me intimida.?¡Coño, Ariana! ¿Pero tú estás loca? ¿Cómo te vas a poner a llorar por eso? ¡Me vas a matar de un susto!Yo no dije nada. Me quedé llorando y me fui al otro sillón. Dejé el libro sobre las piernas y de tanto en tanto miraba el dibujo del principito en la portada. Al rato mi mamá se acercó y se sentó en el reposabrazos del sillón en el que yo estaba. Me llevó la cabeza a sus piernas y me acarició el pelo. "Perdóname, hija ?me dijo en un tono de voz suave?. Es que de verdad me asustaste. No puedes hacer esas cosas. ¿Pero verdad que el libro es bonito?".


Sobre esta noticia

Autor:
Literatura En La Ciudad (92 noticias)
Fuente:
literaturaenlaciudad.com
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Tipo:
Reportaje
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