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"Triaca contra embestimientos feministas"( Cuarta Parte )

03/12/2017 14:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Establezco un curioso paralelo entre el siglo XVII español y el XXI cubano, trazando lineas que aunque parten de posiciones contrastadas por la cultura, en lo doméstico social se unen por la airosa salida de lo femenino dominante

" "CUARTA PARTE" La bellaquería de los grandes hombres puede causar daños sociales inmarcesibles, cuando no irreversibles, por eso es tan preciosa la unidad entre vida y obra de arte en ellos. Y Quevedo fue el ejemplo típico de esa dicotomía. La tendencia innegable a la oclocracia, el gobierno de los mejores, que tenía aquella sociedad, se pervirtió por la inmunidad político administrativa del ejercicio innoble de la virtud, mucho más en una época donde la servidumbre no era un padrón de infamia.

Por eso Jose Marti decia :" la inteligencia es medio hombre, y no lo mejor de el".¿De qué valía que el Duque de Osuna, para quien Quevedo fue mas que su embajador, su principal amigo, demostrara vivos deseos de llevarlo en su Corte como confidente y hombre de confianza a Sicilia, "deseoso de que admiraran tan gran sujeto las naciones extranjeras" [ "Vida turbulenta de Quevedo" p. 192 Luis Astrana Marin.Editorial Gran Capitán.Madrid 1945 ], si para el la bellaquería era el obligado destino del nepote?¿ De qué valía que los Grandes de España protegieran a los poetas y editaran a sus expensas libros de literatos, como Don Pedro Téllez Girón, brindándoles además el ambiente literario propicio para sus reuniones, si a la vez por otro lado estimulaba las fuentes valetudinarias del carácter, haciendo que el autor de los escritos que el tiempo no consuma penetrara "en los móviles y resortes ocultos de los gobiernos corrompidos, a fin de conocer lo que valían las con ciencias, ya que tenía el encargo de comprarlas, no importa a qué precio"? [ Ob.Cit.p. 223, Luis Astrana ]

He aquí un locuaz registro de la degradación de Quevedo, que en 1615 le escribe a Pedro Téllez de Girón, Duque de Osuna, Virrey de Sicilia, de quien era embajador ante Felipe III, Rey de España.:

Antes de que el Rey de quebrara como dique de los abusos de la nobleza, ya la mujer de la nobleza había contaminado su hembrismo dominante

"Excelentísimo Señor : Recibí la letra de los treinta mil ducados de once reales, y la hice aceptar luego; y como al descuido, he hecho sabedores de dicha letra a todos los que entienden de esta manera de escribir. Andase tras de mi media Corte, y no hay hombre que no haga mil ofrecimientos en el servicio de Vuestra Excelencia, que aquí los más hombres se han vuelto putos.Y juro a Dios que con solo amagarles con los treinta mil, no ha de quedar hombre en pie. "[ Ibid. P 223 ]

No miramos este hecho como inicio de la "mujerización" del capital, ni siquiera como su causa eficiente --que estaba en otra parte--, sino como una ficha que tenia que moverse en el juego femenino.Cuando el hombre se abellaca, ya la mujer busca comisión en ese atentado al pudor.Cuando el hombre está totalmente asimilado por la mujer, los hechos inicuos no le molestan porque los mira como condición de su estado.Un biógrafo de Quevedo, Astrana Marín, refiere un suceso que enervó la opinión en aquella época. Se trata de un ejemplo del dominio del hombre por la mujer, que como la época no estaba preparada para admitir eso, (1616 ) se le dio el nombre de brujería :" Doña Victoria de Mendoza ejercía tal influencia sobre el Virrey [ Duque de Osuna, Virrey de Sicilia y de Nápoles ] que este enriqueció a toda su familia, y en Nápoles Su Excelencia lo primero que hizo fue nombrar a Don Antonio Manrique, su yerno, regente de la Vicaría, y con suma autoridad, dejando que la señora Doña Victoria se entrometiese en casi todos los negocios lucra tivos, arrastrado Su Excelencia de aquella fuerza diabólica" [ "Vida turbulenta de Quevedo" p .238 L.A.M. Edit. Gran Capitán.Madrid 1945] .

Se trata de algo muy anterior a 1580 . Antes de que el Rey de quebrara como dique de los abusos de la nobleza contra el pueblo llano, ya la mujer de la nobleza había contaminado su hembrismo dominante a toda concepción heroica de valimiento. Que yo sepa, fue Góngora el primer poeta en llevar a su poesía el reflejo de ese hecho tan mordazmente como se sentía en la conciencia popular, siendo su verso el más reflexivo y zahiriente de la hombría ante esa conspiración femenina: "/¿De quién me quejo con tan grande extre mo/ si ayudo yo a mi daño con mi remo ?/ ( Letrilla, 1583 ) Comprobémoslo en esta Letrilla de 1588 : /"Bien le debo a la fortuna, / el fin de tantas desdichas; /mas otra fuerza mayor / de todas ellas me libra / porque al salir de mi tierra/ saqué entre tantas reliquias/ algunas plumas de gallo/ pero más de la gallina"Aquella España, como esta Cuba, se aferraron a una figura de héroe equivocada. El héroe que aquí el país exalta se parece al de aquella España en la obstinación ciega a tener por divisa valores que están muy lejos de lo que el es, sobre todo porque el sub mundo creado por esos valores preparaba las condiciones sociales que incubarían el cuestionamiento a sus ideales. En Góngora y en Alarcón se ve emerger la idea de que las mujeres, sobre todo las más insignificantes desde el punto de vista erótico, /"aunque no den tanta claridad como estrellas/ pero en la necesidad te habrás de alumbrar con ellas "/ ( Alarcón. : La Verdad Sospechosa ), y según Góngora, tienen tal poder que supera al de la razón y es capaz de sacar al hombre de desdichas con solo someterse al criterio total femenino.Véase otra Letrilla de Góngora de 1585 "/Se que es la del Rey Fineo / tu mesa, tu cama dura / potro en que nos das tormento; / tu sueño, sueño de grullas; /se que para el bien te duermes / y que para el mal madrugas, / que te sirves como grande / y que pagas como mula/Perdona pues, mi bonete; /no muestres en el tu furia ; / válgame esta vez la Iglesia; / mira que te descomulga / Levanta el arco y vuelve / de tus saetas las puntas / contra los que sus juicios / significan bien sus plumas; / mas con los que ciñen armas / bien callas y disimulas / De gallinas son tus alas / Vete para hi de puta."/ Se siente palpitar en estos versos la aparición de una fuerza de parejeria colosal, que intenta igualar en el plano social lo inigualable-- desarrollos humanos ampliamente disparejos--haciendo girar alrrededor de ese hecho toda una epopeya de ingobernabilidad ciudadana, pretendiendo que si se acoge el hombre a los niveles más ínfimos de racionalidad, donde se llega a no hablar para imponer, le puede ir mejor la vida. Un espacio de tiempo tan largo no se hace actual tan gratuitamente, pues parece que se levantó Góngora ayer y escribió estos versos en Cuba. Raúl Morin 2 Dic 2017 9:50 AM

Cuando el hombre se abellaca, la mujer busca comisión en ese atentado al pudor


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Chaville (46 noticias)
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