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El Mediterráneo mañana: ¿0 pateras, 0 porquería, 0 migrantes?

14/06/2017 04:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Aunque cada año se hacen nuevos augurios, la mitad del 2017 todo sigue más o menos igual, viene la cruda realidad... La Historia no se toma un descanso, los problemas parece que no se acaban

Hoy se ha vuelto a escuchar Mediterráneo, de Serrat, a orillas del mar, era, Me'n vaig a peu era la canción de Serrat que más ha emocionado  a muchos mucho tiempo, era la que mejor establecía conexión entre  pensamientos y realidad. Hasta que un día el mismo Mediterráneo quiso  acallar las comparaciones. Han pasado muchos años. Ahora asistimos a una transformación de Mediterráneo. La canción que nació como una exaltación de la vida cuando Serrat la estrenó se ha convertido en un himno doliente e insuflado de muerte. Serrat ha querido estar presente en su transformación. Él viene de Lesbos, donde se ha reconocido en unas tierras que también dieron verde a los pinos y amarillo a la genista. Allí ha oído la voz de miles de familias que llegaron a Grecia caminando descalzas por las fronteras de la nieve. Familias que en algunos países fueron repudiadas y sometidas a múltiples humillaciones. Serrat, el cantante regresó a casa profundamente conmovido. Recordará a los niños que llevaban el horror en la mirada y a los viejos con miedo a mirar. Ahora, con la experiencia en carne viva, ha grabado un vídeo para la campaña Casa Nostra Casa Vostra cuya apoteosis solidaria tuvo lugar en Barcelona con un concierto a favor de los refugiados. El vídeo es una versión inédita de Mediterráneo en la que el mar más bello del mundo llora hoy la muerte de sus hijos. Faltan sepultureros para tantos muertos como hay bajo el mar, con los pies enredados en algas. Serrat les susurra Mediterráneo. Su canción es la nana triste de la despedida en la última cena del año.

Con el primer brindis del año y el tintineo de las copas de champán al chocar va cargado de buenos deseos y mejores perspectivas de futuro 2017... viene la cruda realidad. Nada que celebrar. La Historia no se toma un descanso, los problemas no se acaban porque empiece un nuevo año.

Llevamos medio año de 2017 y los titulares negativos en materia de inmigración se disparan. En la fría noche del 31 de diciembre al 1 de enero 2017 hubo personas que saltaron la valla que separa Marruecos de España por Melilla, con ese eterno intento de alcanzar una vida más próspera y porque dicen que hay nuevo ministro aunque luego resulta que es igual que el otro. Para llegar a Europa, muchos prefirieron cruzar el Mediterráneo en patera, otro chico se metió en una maleta para intentar entrar a España de polizón, pero le pillaron…

El Gobierno italiano estudia un plan para controlar la inmigración ilegal que contempla la apertura en todas las regiones Centros de identificación y expulsión (CIE) de los refugiados  de países del Este. Se contempla un aumento del número de repatriaciones de inmigrantes ilegales. Para ello, el Ministerio de Interior italiano-como todos los europeos- está elaborando un plan que contempla, entre otras medidas, la apertura en cada una de las 20 regiones del país de un CIE, de los que actualmente hay solo cuatro en todo el país. 

El plan también incluye la identificación de cada una de las personas que llegan a Italia para proseguir su camino por Europa y del otro lado se aceleran los procesos de repatriación. El alcalde de la ciudad siciliana de Palermo, Leoluca Orlando, uno de las que más acoge a inmigrantes y refugiados que quieren acceder a Europa por Italia,   ha criticado con dureza esta iniciativa y ha afirmado que es "un salto hacia atrás culturalmente hablando". 

Sam, un ingeniero informático de 29 años de origen sirio que llevaba una "vida normal" hasta que comenzó la guerra. Ahora en Madrid, englobado en esa masa difusa a la que llamamos refugiados, lanza un mensaje al mundo lleno de dignidad: "No tengáis miedo de que nos quedemos en vuestras tierras, deseamos regresar a nuestro país porque no hay ningún lugar en el mundo como la tierra que te vio nacer. Solo queremos la oportunidad de ser seres humanos". 

Cuando decidió huir, este experto en inteligencia artificial tenía claro que no era para vivir de una ayuda gubernamental, —que desde que llegó  a un centro de refugiados de Vallecas (Madrid) recibe 50 euros mensuales, más el abono del transporte—, sino para recuperar lo perdido, "una vida normal". En una entrevista con los medios, asegura que no encontrará esa vida donde está ahora, pero le está resultando muy complicado dar un paso más. España es igual. Todavía no se le ha concedido el estatuto de refugiado y no logra encontrar una casa o una habitación para alquilar. "Cuando ven la tarjeta roja (concedida por el Gobierno como documento acreditativo de la condición de solicitante), mi acento, nivel de español u orígenes, la gente se pregunta quién demonios soy", lamenta. 

 Pisó Melilla en febrero, Sam se esfuerza para añadir el español a su árabe nativo y a su perfecto inglés, y ha logrado encadenar varias prácticas en multinacionales en Madrid. Pero también la firma de un contrato se complica: nació en Damasco y su madre es siria, y el único papel identificativo que le concede por ley (¿Qué ley?) es un documento de viaje como refugiado palestino, como su padre. Esto le convierte en un "ser humano no reconocido", un apátrida, como el resto de refugiados palestinos fuera de territorio israelí.

 A los reticentes a acogerle, les pide solo que se pongan en su situación y no teman su llegada, porque desea regresar. Y eso que es un privilegiado, si leemos las cifras que siguen.

España debe acoger a más de 16.400 refugiados en 2017, es el 95% de la cifra pactada con la UE. Difícil: España acogió a 898 refugiados en 2016, la mayoría procedentes de Grecia e Italia (591) y el resto de campos de refugiados de Líbano y Turquía (289).

En total, han llegado a España 898 refugiados de los 17.337 que el Gobierno de Mariano Rajoy se comprometió a atender tras el acuerdo europeo. En cuanto a la nacionalidad de esos casi 900 refugiados, la mayoría son sirios (717), seguidos de iraquíes (117) y eritreos (64). También se ha acogido a una persona de República Centroafricana y a otra procedente de Irán.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha definido 2016 como "otro año sin refugio para esa pobre gente" y ha criticado la "desesperante lentitud" de España y de la Unión Europea. Advierte de que si España mantiene este ritmo de acogida, va a necesitar 43 años para atender a los refugiados, en lugar de los dos comprometidos. El Gobierno del PP admitió el retraso en este proceso de acogida y se ha comprometido a cumplir con el cupo asignado por la UE antes de que finalice 2017, tal y como afirmó recientemente en el Congreso de los Diputados el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis. Miente.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha mostrado su preocupación en varias ocasiones porque a lo largo del año se ha devuelto a Marruecos a un número importante de personas que se encontraban en lo alto de la valla de Ceuta o Melilla. La “devolución en caliente” a Marruecos de la Guardia civil de la valla es ilegal. Vega destaca que esto supone "un incumplimiento claro de la legislación española, que especifica que no se puede devolver a nadie de manera automática, sin haber tomado nota de los datos de la persona y sin haber analizado si esa persona tiene necesidad de protección internacional o no". La portavoz de Acnur en España hace un llamamiento a "conjugar el derecho del Estado a controlar las fronteras con el acceso al territorio y al procedimiento de asilo para las personas que huyen de la guerra". Según las entidades que trabajan en asilo y acogida, entre el 70 y el 80% de las personas que solicitaron protección internacional en España el año pasado ya no están en nuestro país, porque "han tenido que continuar su viaje, han cruzado los Pirineos y se han marchado a otros países". En muchos casos, han vivido situaciones complejas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, que ha estado al doble o al triple de su capacidad durante muchos meses. Larga espera para obtener una respuesta La legislación estipula que una persona que pide asilo debe tener una respuesta en un plazo máximo de seis meses a partir de la presentación de su solicitud, aunque el tiempo de tramitación se reduce de forma considerable para los casos de urgencia. España concentra solamente el 1% de las solicitudes de protección de la Unión Europea. Sin embargo, "la realidad es que la gente espera una respuesta durante uno, dos o más años", recalca Vega, si bien el plazo de respuesta es más breve para los sirios (siete, ocho o nueve meses) y más largo para otras nacionalidades. La representante de Acnur explica que hay determinadas solicitudes de personas procedentes de Ucrania, el norte de Mali e Irak que el Gobierno tiene "congeladas". ¿Por qué?. Ya en diciembre de 2015, había unas 15.000 peticiones pendientes de resolución. Esta situación genera "mucha incertidumbre y ansiedad para mucha gente que no sabe si se va a tener que marchar del país, si la van a devolver a su país de origen o si va a poder reunificar a su familia", apunta. Tras recordar que España concentra el 1% de las solicitudes de protección de la Unión Europea, que recibió 1, 2 millones de peticiones el año pasado, reclama una mejora del sistema español de asilo para disponer de un procedimiento "fiable y justo", con unos periodos "razonables" de tramitación y "acompasados" con los procesos de integración. 

En vista de todas esas dificultades, incluidas las insalvables vallas varios cientos o miles de personas han aprovechado el primer día del año para tratar de cruzar en patera desde Marruecos hacia las costas de Andalucía y hacia Canarias. Damos sólo algunos casos. 

Una patera hacia Málaga fue interceptada: en ella se desplazaban 52 inmigrantes de origen subsahariano, entre ellos cuatro mujeres y tres menores de edad, ha sido interceptada el día de Año Nuevo cuando navegaba a 36 millas al sur de Málaga, han informado fuentes de Salvamento Marítimo. Una llamada recibida en el Centro de Salvamento Marítimo de Almería desde Marruecos alertó de la salida de la embarcación desde las costas de Alhucemas con rumbo a Málaga. Dos personas han sido trasladadas al hospital por un esguince y por hipotermia. 

Otra patera encontrada en el mar de Alborán : Efectivos de Salvamento Marítimo han rescatado a 32 personas —30 varones y dos mujeres— que viajaban en una patera que los socorristas estaban buscando en la zona del Mar de Alborán. Han sido encontrados y trasladados al puerto de Motril (Granada). A esta se suma otra embarcación con 28 adultos de origen subsahariano —25 varones y tres mujeres—  que andaban estaba buscando en la zona del Mar de Alborán, los cuales han sido trasladados hasta el puerto de Almería.

Dos pateras a Lanzarote: un total de 14 inmigrantes de origen magrebí, 13 hombres adultos y una menor de edad, han sido localizados tras detectarse la llegada de otras dos pateras a una playa de Lanzarote donde además se han hallado 120 kilos de hachís en bidones enterrados en la arena. Cuatro de los recién llegados han sido arrestados por guardar presuntamente relación con la droga, según Europa Press.

Una patera más a Mallorca: efectivos de la Guardia Civil han interceptado a nueve inmigrantes irregulares de origen argelino llegados a Mallorca en una patera encontrada en la costa del municipio de Llucmajor, al sur de la isla. Los nueve extranjeros pasaran a disposición de la Brigada de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía, que iniciará el expediente de devolución. 

Casi 250 inmigrantes y refugiados, incluidas mujeres y niños, han sido rescatados en aguas del Mediterráneo en  un día tranquilo de1ª de enero 2017, mientras trataban de llegar a Italia, en los primeros rescates llevados a cabo por las ONG que operan barcos en la zona. Y eso hoy, ocurre casi todos los días del año con ligeras variantes mejores o peores.

El 'Aquarius', el barco de rescate de Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterráneo, ha rescatado a 114 personas, entre las que había un niño, que viajaban en una lancha hinchable, según han informado las ONG en Twitter. Por su parte, Proactiva Open Arms ha informado de que su barco de rescate, 'Golfo Azzurro', ha rescatado a un total de 119, entre ellas cuatro niños y tres mujeres embarazadas.

Según los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), durante 2016 un total de 4.913 personas murieron o desaparecieron mientras realizaban la travesía del Mediterráneo para llegar a Europa. El grueso de estas víctimas se produjo en la ruta que va desde Libia hasta Italia. 

Más de 10.000 migrantes han perdido la vida en el Mediterráneo intentando llegar a Europa, desde 2014, según ha declarado en Ginebra un portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR, en inglés). En 2014, hubo 3.500 muertos en el Mediterráneo; el año pasado otros 3.711, a los cuales se añaden 2.814 muertes desde el comienzo de 2015, ha precisado el portavoz denunciando esta cifra a la agencia AFP. Desde 2014, la cifra de muertos en el mar Mediterráneo no cesa de aumentar, según esta fuente, que ha llegado "a más de 10.000". De su lado, la OIM (Organización Internacional para la Migración con sede en Ginebra), que no depende de la ONU, estima que desde el comienzo de 2016 han perecido 2.809 personas en el mar, en comparación con los 1.838 muertos en el primer semestre de 2015. "El número de muertes en el Mediterráneo en 2016 arroja un total de 4.913 personas murieron o desaparecieron mientras realizaban la travesía del Mediterráneo para llegar a Europa. La cifra supera casi en 1.000 personas el balance del primer semestre de 2015 y todavía quedan tres semanas para que se cumpla el primer semestre de 2016", ha indicado la OIM en un comunicado. A fecha 5 de junio de 2016, 206.400 refugiados y migrantes han llegado a Europa por mar, vía Grecia, Chipre y España. No se ha señalado ninguna muerte en el Mediterráneo desde el 4 de junio 2016. 

En el Día de Océano (8 de Junio), eso ocurre en el Mediterráneo, el mar interior más grande del mundo con aproximadamente 2, 5 millones de kilómetros cuadrados. Es el mar que bate el record en tasas más elevadas de contaminación, en especial de hidrocarburos vertidos por las industrias químicas localizadas a lo largo de sus costas y por supuesto en plásticos. Y la mugre química que le llegan ríos como el Ebro y el Ródano o el Po. 

Para conseguir un desarrollo sostenible, también los gobiernos tiene que poner mucho de lo suyo y empujar a los poderosos a que hagan algo

"Anualmente, el Mediterráneo recibe entre 400.000 y 500.000 toneladas de petróleo y residuos oleosos", ha explicado en una entrevista con los Verdes el director científico de Oceana Europa, Ricardo Aguilar, quien afirma que, aunque "es un mar del que siempre se dice que se muere, aún tiene vigor".

Con motivo hoy de la celebración del Día Mundial de los Océanos y bajo el lema "Los océanos reverdecen nuestro futuro"(frase no muy bien elegida), Aguilar ha mostrado su "admiración" hacia este mar que, a pesar de los asaltos por parte de los humanos, contra humanos (los de las pateras) y amenazas de todas partes, posee ecosistemas de alto valor ecológico. 

De hecho, entre el 6 % y el 12 % de las especies marinas del planeta viven en él, asegura el investigador, miembro de la Comisión Ballenera Internacional y coordinador de campañas de protección medioambiental a bordo de diversos barcos. 

Actualmente, este ecosistema no se encuentra en una fase terminal, pero los niveles de hidrocarburos disueltos en sus aguas son de hasta 5 gramos por litro e incluso superiores a 10 gramos por litro en áreas de contaminación crónica aguda, lo cual es una barbaridad. 

La contaminación de las aguas repercute directamente en la fauna marina del planeta; así, un estudio realizado a las tortugas capturadas en palangreros del Mediterráneo central reveló que en el 20 % de las especies examinadas había restos de contaminación por hidrocarburos y basuras flotantes. 

Para Aguilar, las basuras flotantes como botellas y bolsas de plástico forman uno de los puntos más negros de la contaminación y aunque en España no es normal encontrar "islas flotantes de basura" como en el Pacífico, en aguas próximas al Estrecho existen zonas de alta densidad de plásticos. El 80 % de las basuras en el mar son de tipo plástico. 

No obstante, en diversas áreas del Océano Pacífico-según lo dicho- se acumulan grandes concentraciones de basuras debido a la acción de las corrientes marinas que transportan los residuos a esa zona, como si se tratara de un huracán, ha explicado el investigador de Oceana

El cambio climático es un punto "candente" a la hora de hablar del mar: le afecta "muchísimo", asegura Aguilar, lo que ocurre es que hasta ahora ha sido "un enfermo silencioso que no se ha quejado". 

Es ahora cuando se empiezan a oír los primeros lamentos, tales como el impacto de la acidificación sobre los organismos marinos, cambios en las corrientes marinas y mortandad masiva de animales. 

El impacto de la contaminación en la fauna marina es muy fuerte, ya que hay contaminantes que provocan la disminución de las defensas, perturbaciones sexuales o incluso la formación de especies estériles o mutantes. 

"Lo que ocurre en el mar es que el contaminante se diluye, se dispersa y el impacto sobre sus organismos es a largo plazo, explica el investigador, la fauna muere poco a poco". 

A este respecto, las especies situadas en la parte más alta de la cadena alimentaria son las que más sufren, ya que acumulan la contaminación a través de los eslabones de otras especies que se tragan el plástico, como es el caso de los tiburones, sobre todos los grandes tiburones como el blanco, tigre o martillo. 

Pero no son los únicos -según Aguilar- las especies de las profundidades marinas, son las grandes desconocidas y el impacto de tantos años de contaminación ha pasado desapercibido en ellas, ya que son especies con otro ritmo diferente de vida muy vulnerable. 

El investigador confía en que esta jornada consagrada a los océanos "sea una ventana abierta" para concienciar a la opinión pública sobre los problemas del mar, un ecosistema único malogrado por los impactos generados por el hombre. 

La basura plástica está invadiendo nuestro medio ambiente, tanto mar como tierra. Los científicos han estimado que, globalmente, entre 4, 7 y 12, 7 millones de toneladas de plásticos acaban en los océanos cada año, dañando la vida marina y dejando un reguero tóxico de polución plástica que también entra en la cadena alimentaria a medida que los plásticos se acumulan y se rompen en pequeños fragmentos en el agua y en el fondo marino. 

En todas las aguas europeas se ha encontrado basura marina, incluidas las costas, la placa continental y las profundidades marinas.

 Europa juega un papel fundamental en la industria del plástico global. Es el segundo mayor productor de plástico del mundo (se producen al año alrededor de 50 millones de toneladas). En la UE, el envasado es el uso más habitual del plástico, suponiendo hasta el 40% de la demanda de plásticos. Sin embargo, buena parte del plástico producido se utiliza para hacer productos de un solo uso, que rápidamente pierden su valor al ser incinerados, desechados en vertederos o al convertirse en basura marina. 

Solo el 29, 7% del residuo plástico que entró en la cadena de basuras en Europa en 2014 terminó siendo reciclado. El resto terminó o bien en vertederos o bien siendo incinerado. En 2012, los 27 países miembros de la UE exportaron la mitad de los plásticos recogidos para reciclar, el equivalente a 3, 4 millones de toneladas de plástico, con un coste estimado de 1.700 millones de euros (el 87% de los cuales fueron a parar a China). 

Europa no ha tomado claramente las suficientes medidas para acabar con la polución de plásticos y mantener en la economía recursos valiosos, a pesar de haber demostrado liderazgo en otros problemas medioambientales.

La revisión de las Directivas Europeas de Residuos (Circular Economy Package) durante el primer semestre de 2017 le da a la Unión Europea la oportunidad de adoptar medidas urgentes para reducir la utilización de plásticos de un solo uso en su origen y posicionarse como líder en la lucha contra la polución de plásticos. Por eso mismo, se pide que se actúe para asegurar que medidas significativas para la eliminación y reducción de los residuos de plástico de un solo uso en su origen sean adoptadas en la legislación de la Unión Europea y que se apoye las siguientes medidas clave en las deliberaciones del Consejo de la UE: 

- Dar a los Estados Miembros la flexibilidad para adoptar medidas nacionales y restricciones en sus mercados para reducir las principales fuentes de desperdicios, incluidos los plásticos de un solo uso.

- Asegurar que todos los productores e importadores tienen Extended Producer Responsibility (EPR) y que los requerimientos mínimos cubren los costes integrales del tratamiento de residuos, incluidos los plásticos. Asegurar menores tasas a aquellos productos con menor impacto medioambiental y aquellos con mayor durabilidad, reciclables y libres de tóxicos.

- Asegurar un objetivo separado de reutilización de envases del 10% para 2030.

- Incluir un objetivo de reducción de la basura marina, como se señala en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

 


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