Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Ghamm escriba una noticia?

La educación sexual

14/09/2012 13:03

0 Se tiene que conocer el significado de la unión sexual, aparte de la reproducción

0

Los actuales métodos de educación sexual parecen haber fallado. Esto comentaron William Masters y Virginia Johnson a fines de los años sesenta y que aparentemente aún tiene plena vigencia.

¿Cual es, realmente, la diferencia entre lo sexual y la sexualidad?. Lo primero es parte de la fisiología, y es lo que le sucede al organismo como resultado de la actividad sexual. La idea de sexualidad es mas compleja de definir. Tal vez se pueda hacer diciendo que la sexualidad es esa dimensión de la personalidad que adquiere su fuerza del impulso reproductor.

Tan elemental parece esto que prácticamente no vale la pena mencionarlo, pero sin embargo, se ha convertido en algo tan complejo, tan decisivo, que es precisamente lo que se necesita entender, y transmitir su significado a los hijos.

La sexualidad no aparece de improviso durante la pubertad. El niño va conociendo en el pecho de su madre, en la caricia de ella, en el calor que despide su cuerpo y en la dulzura de su voz.

La reconoce por el sentido del tacto cuando es bañado. Reconoce los placeres que brinda el estímulo sensual, los olores, los sonidos, los abrazos, el calor humano. Y es de este aprendizaje, de estos principios de sexualidad, de los que se nutre su capacidad para llegar a sentir una verdadera ternura, el cariño, el amor y la pasión sexual.

La mayor parte de los padres se dan cuenta, en forma mas o menos vaga, de la corriente interior de sexualidad que existe en sus hijos. Pero la forma mas corriente de enfrentar el problema es hacer caso omiso de él.

En la práctica, la educación sexual consiste en algunos informes mínimos acerca de como van creciendo los niños en el seno materno, y en el caso de las muchachas, una pequeña explicación acerca de la menstruación y los riesgos del embarazo.

Este método, de tratar la sexualidad, escondiendo su existencia, se ha usado durante muchos siglos con mediocres y escasos resultados. En años recientes, algunos padres se han acercado a la idea contraria, es decir, que cuanto mas se les diga a los niños acerca de temas sexuales, mucho mejor.

Este método no ha sido puesto a prueba en tan enorme escala como el viejo, pero una mirada a los sectores ilustrados de la sociedad, que es donde florece, señala que produce los mismos resultados que el antiguo.

Esta forma tradicional de evadir el problema forma jóvenes ignorantes, que no conocen otra cosa que meterse en problemas. Y lo que es mas importante, resulta inoperante porque no es posible imponer reglas prácticas a la sexualidad cuando con la actitud que se toma se está afirmando que no existe.

Las preguntas que verdaderamente se hacen los niños acerca de sus propios sentimientos, su curiosidad verdadera acerca del instinto sexual y sobre el amor, así como sobre la relación que puede haber entre ellos, no solo quedan sin respuesta, sino que ni siquiera llegan a tomarse en cuenta.

Este método, de tratar la sexualidad, escondiendo su existencia, se ha usado durante muchos siglos con mediocres y escasos resultados

Quienes en familia, se las dan de avanzados en temas sexuales, tampoco han llegado a entender la sexualidad. Estos padres se ven como muy modernos porque hablan demasiado a la ligera. Todo se exterioriza a tal punto que no entregan a sus hijos la oportunidad de explorar sus propios sentimientos.

El hecho de estar bien informado acerca de los temas sexuales no cambia, de ninguna manera, el conocimiento y la conciencia del poder de la sexualidad. Aunque resulte sorprendente, algunos menores logran sobrevivir a aquella carencia de educación, o mejor dicho falta de educación, en lo que respecta a la cuestión sexual, e increíblemente llegan a la edad adulta con capacidad para entregar y recibir amor.

Esto, al parecer de Masters y Johnson, es lo primero y lo mas importante que se tiene que establecer, de que la sexualidad existe y es buena. Se acepta, de aquella manera, su interés por ella, y se procura comprender.

No se dispone de ningún método para enseñar a los jóvenes la responsabilidad que su sexualidad implica. La idea, que se basa en las antiguas leyes, de que la satisfacción sexual es un derecho del marido y un deber para la mujer, sigue siendo un factor que contribuye a que en muchas uniones se explote y deshonre la sexualidad.

Toda la responsabilidad de limitar la experimentación sexual recae sobre la mujer. De esto podría deducirse que por ser asexual, o menos sexual, la mujer es mas capaz de mantener un dominio sobre la conducta sexual.

Masters y Johnson subrayan, al dirigirse a los jóvenes, y sobre todo a los muchachos, que el mal uso de la sexualidad es una violación a su integridad tanto como la de su compañera. La idea del acto sexual sin las dimensionas mas amplias de la disposición emotiva, el afecto y la ternura, no hace a los jóvenes de ambos sexos personas adultas, sino seres desdichados que nunca conocerán el maravilloso significado de la sexualidad madura de los adultos.

Se tiene que conocer el significado de la unión sexual, aparte de la reproducción. Se tiene que saber que existen formas mediante las cuales, hombres y mujeres abusan de la sexualidad de su compañera, y otras en que se honra.

A cada paso, el niño necesita el íntimo convencimiento de que que se toman en cuenta sus intereses, sus impulsos, sus perplejidades, y al mismo tiempo cuenta con la guía paterna en cuanto a la conducta socialmente aceptable para su edad. Es esto algo muy diferente de las licencias y restricciones que tantos padres enseñan a sus hijos.

Comentarios

No hay comentarios, se el primero en