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La democracia no es para fascistas

25/03/2019 03:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Frenar el avance al neofascismo de VOX destapando la gran farsa de Santiago Abascal, debe ser el objetivo de todo demócrata para evitar los derroteros de la involución y vernos abocados a repetir lo peor de nuestro pasado

Santiago Abascal, se afilio a los 16 años al PP y en el permaneció durante 20 años viviendo  sin dar golpe a cuenta del  erario público,   hasta que por avatares  se  disolvió la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social, que  creada  a su medida  fue el último de sus enchufes retribuidos; el mismo día  de su cese  además de marchar  dando un portazo, curiosamente constituyó  VOX como formación política, invocando para ello  diferencias irreconciliables con la dirección del partido  que hasta entonces y durante dos largas décadas  le había asegurado la condición de bon vivant; aunque  de ser preguntado  no dudará en asegurar  que se fue por lo primero.

Pero a juzgar por la cronología  de  los acontecimientos,   todo induce a pensar que mas que quedarle corto el ideario de sus antiguas  siglas,   la motivación real de su espantada obedece  a la frustración  de verse relegado,   de no haber logrado la promoción  y los ascensos internos que él esperaba siendo ese que no otro el motivo de su escisión.

En su  ambición, Abascal que  siempre tuvo  fijación por  ser alguien, no dudó  en utilizar  sin límites la agitación política  para conseguir ese poder con el que sueña,   y por su  fácil divulgación nada mejor que rescatar el ideario  franquista  como fundamento de su  proselitismo, pues mientras en Alemania e Italia está prohibido  por ley  el enaltecimiento o apología del nazismo y el fascismo hasta el punto de  estar  castigados con penas de cárcel, en la España de los toros y la  pandereta  sin embargo, la exaltación del régimen que atenazó  al país durante cuatro largas décadas no solo  no es un delito  sino que toma carácter  de orgullo nacional.

Y tal esperpento se da  no tan solo porque la Constitución del 78 redactada mayormente por franquistas  excluyó de su texto tal posibilidad, sino además por la negativa del PP  anterior partido de Abascal,   que  en octubre de 2013,   tumbó una iniciativa de la oposición  que instaba al Gobierno, que la exaltación y la defensa   del franquismo fuesen  tipificados como delitos, siendo por ello  que toda loa  al  dictador siguen sin entrar en el Código Penal, y esa tolerada inmunidad además  de una aberración democrática  es el salvoconducto  subrepticio utilizado por  el máximo dirigente de VOX para consumar sus desenfrenos de agitación  y propaganda fascista.

Este marco de impunidad, es resultado por tanto de la  tan vanagloriada  Transición que lejos de conducirnos al cambio que se nos vende, al no dirimirse responsabilidades como se debiera  nos llevó a ninguna parte, facilitando con  ello  la prórroga encubierto  del antiguo régimen y que por tanto  buena parte  de las influyentes familias  del franquismo  sigan siendo puntales determinantes de la España actual, lo que representa  una anomalía democrática que pone de manifiesto que contrariamente al resto de Europa el fascismo nunca se ha ido de nuestro país, como lo demuestra el hecho  que los miembros de esa ralea mantengan en  apogeo  sus algaradas de involución.

Aun siendo copartícipe en su anterior etapa de las políticas desencadenantes de la crisis sistémica, no asume su cota de responsabilidad en los hechos,

Que ese franquismo  sociológico mantenga tan  notorio arraigo cuarenta años después del teórico  final de la dictadura, no hace más que demostrar la baja intensidad  de nuestra democracia, pero también denota  que VOX es en sí mismo la   reactualización de anteriores ensayos de la  ultraderecha hispana del tardofranquismo y la transición que tras el fracaso del golpe de estado del 23-F que puso fin a sus  sueños ultraderechistas de alcanzar el poder por la vía militar sumado a los escasos resultados electorales de 1982, los cuadros  dirigentes  del denominado bunker del franquismo y sus afiliados  optaron por pasar   a engrosar  en bloque las filas de Alianza Popular primero y luego del  Partido Popular, que aglutinó desde entonces y en exclusiva  las   expresiones electorales de esa derechona.

Tal es así, que hasta que por pérdida de favores y protagonismo, decidió darse de  baja  del PP aduciendo  como coartada la pérdida de sus  principios más conservadores, Abascal era  un referente  del neoconservadurismo que cohabitó durante años en las filas  conservadoras  sin tener  expresión política genuina  desde la disolución de Fuerza Nueva, siendo por eso y por su desmedida  ambición el motivo que constituyera VOX como  espacio político propio, de ahí que su irrupción haya de vincularse con el ascenso de los nuevos populismos xenófobos y punitivos contando para ello  con la turbia financiación internacional y el no menos  favorable  apoyo  mediático de los grandes medios de divulgación,   muchos de ellos beneficiarios de fondos públicos, que aún así,   no tienen  reparo alguno en  promocionar el fascismo más recalcitrante.

Aun siendo copartícipe en su anterior etapa  de las  políticas desencadenantes de la  crisis sistémica que  desde diez años atrás  produjo  una quiebra de la cohesión social, que trajo consigo alto  desempleo y  inseguridad económica, en su contradicción, para nada asume su cota  de  responsabilidad en los hechos,   sino que intenta  tirar resultado electoral  del  descontento generado en la sociedad con el neoliberalismo de su propia cosecha.

Siendo por eso que los directos perjudicados deban estar ojo avizor y  hayan de hacer caso  omiso    del progresismo y generosidad democráticas  de quien  en su verdadera identidad fue directo colaborador en la debacle

VOX y su progenitor son  parte del problema  sin que por ello puedan monopolizar  el voto protesta anti-establishment

 


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Galdo Fonte (401 noticias)
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