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Hermeneutica Pedagógica

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09/06/2020 13:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Es muy dificil poner en contexto la problemática cubana actual dentro de un tema afin a mis investigaciones, soslayando la crítica a una pedagogía que pone de manifiesto todo lo pasivo del hombre, y que nos obliga a tratar las relaciones entre lo físico y lo moral en el comportamiento del hombre

                                                             “Hermenéutica Pedagógica”

Sencillamente hay que decir que del vasto programa devastador del Totalitarismo, nos anonadan sus alcances, en cuanto hace del absurdo el triunfo más indeseable para el sentimiento popular, que en estos días de azote de la pandemia se ha puesto de manifiesto con fuerza inusitada en todos estos años de Revolución. El desmantelamiento de industrias ilegales de dinero, delatadas a la policía por el mismo pueblo, de riquezas mal habidas, convertidas en tiempo record—para sus dueños-- en sal y agua por la evicción de sus acaparadores, nos ha hecho pensar qué parte tuvo en dichas delaciones la reacción del alma popular contra la avaricia del leperismo áptero, ya que nos parece que el desdibujo de las firmas del dinero tiene mayores consecuencias para la población que la crisis de abastecimiento alimentario para el país que esos robos causaban. Pocos días después de escribir esto, el 5 de Junio, escuché que la disidente cubana Beatriz Roque Cabello, declaraba a Radio Martí, que tal parece que el Gobierno está “induciendo a que la población piense que no hay nada porque los acaparadores lo tienen”. Ambos, ella y yo, estamos señalando que hay algo sociocultural anómalo que está hiriendo de muerte a la Revolución tanto como sus perniciosas prácticas económicas: la vida orgánica y sensitiva animal considerada en sus instrumentos y en sus maneras de ser. Sin darse cuenta los captores están actuando ideológicamente con la misma ideología de los capturados: todos siguen sus apetencias, inclinaciones y resoluciones necesariamente en la dirección de lo físico. Ello se demuestra en que se está atacando el problema social solo por ese costado. Bajo el lema de “que nadie lucre con lo que le ha quitado al pueblo”, se han quitado en Ciudad de la Habana 259 licencias a trabajadores por cuenta propia, según se informó en la Mesa Redonda el 1 de Junio de este año Orestes Llanes Mestre, Coordinador de Fiscalización de Control de Higiene en la capital, solo en los 80 días que lleva la pandemia.

Pero no se trata de “poner la justicia en su lugar”, como dicen las autoridades cubanas, mientras la pedagogía ande por otros caminos. De estos poderes para interesar o afectar los más insospechados ámbitos hemos venido hablando largamente en nuestros trabajos, pero ahora quisiéramos tratar directamente del proceder antagónico que acompaña, invierte y preside esa supuesta querencia altruista del quehacer revolucionario: su “impecable decencia pedagógica”.

Hacer propuestas educativas desde nuestra propia experiencia sociocultural, es el reto mayor de la pedagogía cubana por todos los imposibles que tiene en contra, y el mayor de estos imposibles que enfrenta esta sociedad es que lo emancipador se aviene muy mal con los emolumentos del ser desaprobados por la muerte. Como dice la educadora Silvia Serra, el pensamiento pedagógico necesita ser interrogado, su alcance, sus efectos, sus contextos, y sus intervenciones necesitan ser interpeladas, y nada de esto es posible aquí en Cuba, por el momento. Es decir, si la educación no logra, --como dijo la pedagoga citada en el ensayo “Disciplinar indómitos y acallar inútiles” de Inés Capellacci, Anahí Guelman, Claudia Loyola, María Mercedes Palumbo, pag. 35 en Simposio “Educación Popular y Pedagogías Críticas en América Latina y el Caribe”---“inquietar una cierta configuración del campo para producir en él algún movimiento”, no está cumpliendo su papel fundamental que es promover formas plurales de pensar y de vivir, para honrar su carácter de acompañamiento, hospitalidad y recibimiento del otro en su radical alteridad.

Pero si no entendemos la categoría de sujeto histórico, tampoco podemos entender cómo se fue desmantelando el tinglado sociocultural de una sociedad, sus ritos ceremoniales, que se fue entregando insensiblemente a procesos de desestructuración desde abajo que engañan al socialismo utópico, despolitizando y poniendo en circulación renovadas estrategias de ruptura de lo colectivo para impedir nuestra potenciación como sujetos históricos, que le dan paso a otros dispuestos a celebrar la ruina social como un éxito aislado de individualidades sosas, cuyo principal síntoma de decadencia es no sentirse en la historia, porque la historia significa ampliación de la subjetividad, recuperación de modos de pensar y producir conocimientos que interesen a un sujeto en perspectiva de ampliación de conciencia.

Ya hemos hablado de las muchas formas en que las enfermedades mentales—como las modalidades más incorregibles de estar en sociedad—se oponen a esa ampliación de conciencia porque se desenvuelven en familias disfuncionales. Reaccionando contra esta ampliación de conciencia están caracteres nuevos del hombre que se dieron solo en Cuba, no precisamente a partir del triunfo revolucionario, sino a partir de la inflexión revolucionaria de 1971, en que apareció dominando el panorama social un tipo de hombre con aversión a la escritura y sus tópicos correlativos: lectura, interpretación, comprensión de textos sociales, históricos o humanistas, repulsa que no ha hecho más que acentuarse en nuestros días poniendo en tensión las cuerdas más sensibles del entramado social, por el auge de una mercantilización que instrumentaliza cuerpos y vidas.

Este resultado es un producto del mal y del Totalitarismo como experiencias humanas que interactúan apoyándose entre sí, pero sin reconocer ninguno de los dos el vínculo que los une, circunstancia que hace verdaderamente inhóspita la vida de una sociedad. Por los auspicios muy bien concertados en el sentido de sacar del escenario social todo lo que se llama conocimiento circunstancializado por el lugar y la hora. Aunque ninguna de estas dos entidades se reconocen como aliados, se disputan sin escrúpulos el banquete de la vida.

Mientras las pedagogías en el continente latinoamericano nos remiten a un proceso histórico emancipador a partir de los años 90 del siglo pasado, adquiriendo un nivel crítico adecuado a tenor de las experiencias del pueblo en su lucha contra las dictaduras, haciendo grandes contribuciones respecto al desarrollo de las pedagogías críticas; en Cuba por el contrario, en esa misma época se daba un proceso de involución educativa donde lo público estatal se tornaba cada vez más excluyente y depredador de comunidades de proporciones alarmantes, que se conocería luego como la llamada “Primavera Negra del año 2003”, donde fueron hechos prisioneros 75 de los miembros más descollantes de la sociedad civil cubana disidente, por orden del Cmdte en Jefe; de ahí que en Cuba no se pudiera desarrollar la pedagogía crítica ni siquiera en los espacios estudiantiles universitarios, ya que esta contiene en sus principales presupuestos la aglutinación de sujetos y comunidades fuera de la clase política dominante; mientras que en América Latina “los espacios donde se despliegan las pedagogías críticas son las aulas y los campus universitarios, sindicatos y organizaciones de profesores”[ “Educación Popular y Pedagogías Críticas: Corrientes emancipadoras de la Educación Chilena” p 88 Beatriz Areyuna, Fabián Cabaluz, Felipe Zurita. ]

Desde hace mucho rato en América Latina se ha venido produciendo un conato importante de rebeldía en la sociedad civil por recuperar terrenos yermos que se le roban a la Educación Popular, cuales son el fortalecimiento de la educación en terminos políticos, pues las políticas educativas actuales están elaboradas sin diálogo social, con la finalidad de servir de apoyo a prácticas autoritarias y centralizadas de dirección. A Cuba, precisamente le hace falta algo semejante, un robusto movimiento pedagógico nacional, del que carecemos hoy, pese a todos los esfuerzos de nuestros educadores; sobre todo porque las prácticas instituidas dejan fuera las prácticas instituyentes necesarias a la educación popular; y las dejan fuera porque ese humanismo catastrófico del que están hechas aquí las mayores responsabilidades, no están dispuestos a asumir estrategias de subversión del campo pedagógico que tendrían que pagar con el abandono de sus comodidades laborales, incluidos salarios decorosos, porque ello implica “trabajar por modificar las posiciones que ocupamos en la actualidad, y generar otras que permitan potenciar la legitimidad y el reconocimiento social de los no expertos o comunidades no elitizadas. Asumir la lucha de poder por parte de actores se ha históricamente intentado marginalizar del campo pedagógico.” [Texto citado p. 90, Fabián Cabaluz ]

Sin darse cuenta los captores están actuando con la misma ideología de los capturados

Tal vez el hecho de haber tenido dictaduras más burdas, como las famosas en brutalidad de Santo Domingo, Ecuador, Venezuela, o las del Cono Sur, sea una suerte para el progreso humano, porque allí el mal no escatimó recursos para manifestarse, de modo que su misma radicalización preparaba también las grandes determinaciones del hombre a enfrentar sus problemas. Porque a nosotros se nos pintó como el más honroso de los mundos el amor desinteresado del hombre por el hombre, que supieran ejercer la crítica cumpliendo las tareas de la Revolución; mientras el bandidismo político más desvergonzado se llegó a mezclar tanto con la impiedad popular que el pueblo se dejó arrastrar por él, y por eso responde a sus llamados, aun, con incomprensible obediencia. Por eso se ha vuelto popular en las redes las rabietas del pueblo contra sí mismo, contra esas formas externas engendradas a partir de la política y que le sirven de testaferro a esta, y que ya anuncian lo que van a ser cuando se vuelvan públicas porque no disponen de sentido para hacerse verdaderamente sociales. El pueblo está harto de la creación revolucionaria de estereotipos que, en su definición científica significan “formas interpelativas que implican un juicio negativo hacia determinados grupos marginalizados por la sociedad” [ Hernán Reyes Aguinaga cita a Mosse en su trabajo “Entre el Estereotipo y la Realidad” en Revista “Íconos”, de FLACSO, Ecuador Num 5, Agosto 1998 ] El pueblo está cansado de ser oprimido por la representación esencialista de la realidad que han impuesto los estereotipos castristas, después de haber traicionado la tendencia opuesta, --por la que se luchó en la Sierra Maestra—en la que los atributos fundamentales de la personalidad no estarían regidos por el poder de esas representaciones esencialistas; y que ahora, con el nuevo régimen, se tienen que someter a ella, pero con la agravante de ya no estar construida con toda la eficiencia del modelo funcional de los roles de género, sino con formas de dominación matriarcal acentuadas por el feminismo, en el cual, como dice el antropólogo ecuatoriano Hernán Reyes, “si lo masculino ha sido tomado en cuenta ha sido en terminos estereotipados”. Para este mundo arbitrariamente formado, se comprende que tenga sentido todas las maneras bárbaras de comportamiento, administrativas y civiles, porque están luchando contra un desdén general que procede de tiempos de la colonia, de cuya idiosincrasia son baluartes extemporáneos, ya que el colonialismo para justificar su existencia se asentó en la búsqueda de estereotipos negativos respecto del sujeto colonizado, esto es, “destinatario pasivo de un discurso pedagógico construido por otros, pues la élite ilustrada lo percibe como “ignorante”, carente de iniciativas autónomas”[Adriana Puigróss, citada en “Polifonía de voces desde la periferia colombiana” p 110 Jonathan Piedrahita, Yicel Giraldo, Cindy Guzmán, Yolanda Pino, en Simposio Educación Popular y Pedagogía Crítica ]. Aunque el hombre común no entienda todos estos lazos referenciales, sí los recepciona inconfundiblemente como un fenómeno insoportable que la gente normal repudia porque no soporta ya esa doble verificación antagónica de la vida en una misma concepción de éxito, triunfo y comodidad, que se traduce sociológicamente en una generación de conciencia contradictoria machista manipulada por mujeres. Que esos aspectos simbólicos de poder tengan la procedencia señalada, y que existen sobre diferentes locaciones sociales, y más todavía, fuera de las formas en las cuales los podemos definir, lo demuestra ciertos hechos políticamente escandalosos que están teniendo lugar desde hace pocos meses en casi todos los escenarios mediáticos digitales alternativos a la prensa oficial que están plagados de ofensas, ditirambos, estentóreas acusaciones de indignidad contra la flamante Directora del CENESEX, y Diputada a la Asamblea Nacional, Mariela Castro Espín, en las cuales multitudes de personas piden su renuncia a su cargo.[Diario 14 y medio, 12 de Mayo 2020, y otros. ]

Ante estas furiosas acometidas, cabe preguntarse: ¿qué relación guarda esa descompostura del pueblo con los hechos que se edulcoran en la prensa oficial ?. Atacan a Mariela porque representa el peligrosísimo tipo humano de un Maine de Birán (1766-1824 ), cuyas opiniones políticas dependían del modo como estuvieran articulados ciertos resortes corporales, es decir, por representar el tipo de hombre o mujer conducido por principios que no pueden dominar nunca, ya que tienen que ahogar los buenos sentimientos tan pronto despiertan en su alma, para ceder ante una miseria. Estoy más que seguro que Mariela pudiera decir lo mismo que decía de sí mismo este filósofo francés del siglo XVIII : “Todos nuestros afectos, nuestros sentimientos, nuestros principios, no dependen más que de ciertos estados físicos de nuestros órganos”[ Maine de Birán: “Autobiografía y Otros Escritos” p. 48 ( 1794 ) 3rea Edición. Ediciones Aguilar, 1967 ]

Cuando una persona del nivel de Mariela hace esos planteamientos tan soeces como los que ella ha hecho últimamente, siendo capaz en todo momento de presentar una fundamentación más sólida en lo teórico, es porque está comprendiendo simultáneamente que le está importando un comino el rescate de la misión ético-política de aquello que en el pasado puede justificar y explicar nuestro presente. ¿Por qué puede hacerlo? Porque esta acción cognoscitiva de la actividad política con frecuencia escapa a la cátedra universitaria, y al cubículo científico, porque en tal momento, como bien lo sabía la profesora de Historia de la UNAM, Dra. Eugenia Meyer, “la historia adquiere su dinámica propia y deja de ser historia de la clase dominante, vislumbrándose en su esencia posibilidades o cualidades promotoras del cambio” [Eugenia Meyer: “Comunicación y Liberación: Tareas de la Historia”, p. 64, en Revista “Santiago” Universidad de Oriente, Dic. 1983 ] Una visionaria esta mujer. Mis respetos. En un año tan adverso y difícil para la libertad en Cuba, ella publica sin levantar suspicacia alguna una elegante mentada de madre a la ideología pedagógica oficialista; y en un medio oficial:

“…..la tan traída y llevada objetividad histórica. Sabemos de antemano que esta última como ideal del historiador, parece inalcanzable porque todo trabajo histórico muestra una selección y una determinación previas….Pero falta ahí algo, que sin crear una dicotomía entre las diferentes fuentes primarias, rescate otra esencial, y a veces marginada: la fuente personal, el testimonio. Este testimonio individual, sujeto a los juicios de valor y de distorsión de aquel que relata su propia vida, adquiere características singulares y substanciales con las que debe contar el historiador.” [Texto cit. p 65 ]

 

Las personas se nos revelan ante sus paradigmas, y cuando encontramos un paradigma que por la inveterada costumbre de observarse sistemáticamente a sí mismo, y de haber dejado escrito esas observaciones, nos permite corroborar patrones de coincidencia entre ambos funcionarios de Estados represivos comparados. (Maine de Birán fue la mano derecha del Cardenal Richelieu: Sub-Prefecto, 1809, Consejero de Estado 1816). Dice Maine de Birán extremando su confesión, y confirmando así la anterior interpretación caracterológica nuestra de la dirigente cubana:

“Querría ser virtuoso, y estoy totalmente convencido de que no podría haber felicidad para mí sin una conducta sabia y conforme con los verdaderos principios de la moral.”[Ob.Cit. p.48 ]

“La conciencia de mi miseria es para mí más sensible, a causa de la conciencia de una dignidad cuyo modelo poseo.”[ M.de B. Ob Cit. p. 39]

La ascendencia machista de su cultura no solo se delata en que se haya referido a los homosexuales disidentes como “anos insatisfechos”, o por referirse a las tristemente célebres UMAP de Camagüey comparándolas con Escuelas en el Campo; sino porque nos manda a todos a sucumbir ante el conflicto planteado entre la fuerza libre de la voluntad y el cuerpo, que es el instrumento de acción del Yo.

No me refiero solamente al hecho de una coincidencia externa entre dos modos de ser, bastante parecidos solo en la caída; que se diferencian no obstante, por ser el francés el principal enemigo de explicar los hechos intelectuales con ayuda de realidades fisiológicas, sino a un parecido potencial que puede incorporar la cubana para el bien de todos, si meditara seriamente en la necesidad de dar el paso inapreciable al pensamiento reflejo:

“Hay que ser más virtuoso de lo que soy yo, ser más firme en sus principios para permanecer impune en el seno de la corrupción. Para vivir en el mundo con provecho, y sacar alguna ventaja del comercio de los hombres, deberíamos poseer una gran firmeza de carácter y una renuncia total a las ventajas de la opinión; por la primera de estas cualidades, sería uno invariable en sus principios e inaccesible a lo contagioso; por la segunda, el amor propio no trataría de intervenir sin cesar, fijar la mirada sobre sí, querer en todo momento ser actor; entonces se podría conservar siempre el sentido sereno para juzgar a los hombres, y se aprovecharían las locuras ajenas para corregir las propias.”[“Autobiografía” p. 30 M. de B.]

Estoy tratando de poner al cubano ante el espejo, no solo de la realidad, sino de su mente propia

Raúl Morín 4 de Junio 2020 4:43 PM

 

 

        

 


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Chaville (89 noticias)
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