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El rey Felipe VI sigue la senda del 155

26/12/2017 07:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El discurso que dirigió el Rey Felipe VI a la sociedad española en Navidad, no tiene cabida en una Monarquía Parlamentaria, en el único tipo de Monarquía compatible con un Estado

El candidato de JuntsxCat, Carles Puigdemont, ha asegurado tras el mensaje de Navidad del Rey Felipe VI que tiene el monarca una oportunidad única para que empiece la "rectificación". En una entrevista de Reuters(agencia de noticias inglesa) recogida por Europa Press (francesa), Puigdemont ha criticado que en su discurso del 3 de octubre, el Rey "se equivocó gravemente porque prefirió ser el monarca del 155 y del Gobierno español, que no el jefe de Estado", por lo que cree que rechazó formar parte de la solución de la situación entre la Generalitat y el Estado.

El discurso que dirigió el Rey Felipe VI a la sociedad española por televisión el pasado 3 de octubre(pasada la exhibición de brutalidad de las porras de la guardia civil y la policía nacional del 1º del mes) no tiene cabida en una Monarquía Parlamentaria, en el único tipo de Monarquía compatible con un Estado Democrático de Derecho. El Rey se arrogó un protagonismo político que no le corresponde, anteponiendo el principio monárquico del 1.3 CE al principio de legitimación democrática del art. 1.2 CE.

Lo hizo, además, con una torpeza extrema, identificándose con el discurso del Presidente del Gobierno, con un “discurso de parte”, que, entre la “angustia” que atravesaban por igual a las dos mitades en que estaba dividida la sociedad catalana, tomaba partido por una de ellas (la de la fuerza española) contra la otra, víctima. La agresividad contra la mitad nacionalista y el apoyo incondicional a la otra mitad con una retórica españolista, no podía conducir más que a hacer más profunda dicha división.

En dicho discurso estuvo el origen de la activación del art. 155 CE de la forma en que se acabó haciendo, que no es precisamente la prevista en la Constitución. La Constitución contempla una reacción “de naturaleza política” frente a un “ejercicio desviado del poder por una Comunidad Autónoma”. Se trata de una respuesta política por parte del Estado para imponer  a una Comunidad Autónoma el cumplimiento de la Constitución o de la Ley que esta última desconoce. El 155 CE es un instrumento de “protección excepcional o extraordinaria” del Estado frente a una emergencia de naturaleza política.

En la forma en que se ha activado, la reacción de naturaleza política ha desembocado en una reacción de “naturaleza penal”, que no estaba prevista de ninguna de las maneras en la Constitución. Política y teoricamente el 155 CE va a tener una duración breve: los cincuenta y cinco días del proceso electoral y los días que sean necesarios para la investidura del President de la Generalitat. Penalmente va a tener una duración indefinida. Ya son varios los dirigentes políticos nacionalistas encarceldos, otros en el exilio y más investigados por el Tribunal Supremo, 18 de los cuales son parlamentarios electos. Y lo que falta.

Lo que estaba previsto en la Constitución para “corregir políticamente un comportamiento políticamente desviado”, se ha convertido en una persecución penal de toda la política desplegada por el nacionalismo catalán en los últimos años. Para eso es para la que está siendo utilizada la activación del art. 155 CE. 

El art. 155 CE ha dejado de ser un instrumento de “rectificación política de una conducta  políticamente desviada” para convertirse en un instrumento de “persecución penal del adversario político”, algo muy común en las sociedades predemocráticas o por mejor decir totalitarias, pero que no ocurren nunca en un Estado Social y Democrático de Derecho.

Una democracia no puede operar si se utiliza el sistema de Administración de Justicia lato sensu (entido amplio), Ministerio Fiscal, Tribunales y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en su función de policía judicial, contra el adversario político. Ahí no hay nada de qué hablar políticamente. Esa es la posición del Presidente del Gobierno avalada el 3 de octubre por el Rey. “Para eso disponemos de los  Fiscales, Jueces,   policías nacionales  y guardias civiles”.

 Fue en esto en lo que ha acabado desembocando la activación del art. 155 CE. Y esto es lo que desató el Rey Felipe VI con su imprudente e inmoderado discurso del 3 de octubre.  “A por ellos” no puede ser nunca el discurso de un Jefe del Estado. Y menos si carece de legitimidad democrática.

El rey Felipe y Mariano Rajoy juegan en el mismo equipo. El de la Copa del Poder, como sea.Valen trampas, que permita el 155

Felipe VI parece haberse dado cuenta de su error. En su discurso de felicitación de la Navidad del 24 de diciembre ha corregido algo el tono e incluso parte del contenido de su discurso anterior. No puede reconocerlo, pero es obvio que así lo ha hecho. Implícitamente ha reconocido que no puede ser portavoz de una parte de la sociedad catalana contra la otra.

El problema es que llega tarde. El mensaje dirigido a todos los parlamentarios elegidos el 21-D de que tienen que trabajar juntos con el objetivo de servir al conjunto de la sociedad catalana, difícilmente puede abrirse camino, cuando los dirigentes de una parte de ellos están en la cárcel, en el exilio o amenazados con penas de cárcel. ¿A qué acuerdo se puede llegar bajo una amenaza de esta naturaleza?. Es bueno que agencias de noticias inglesas y francesas se den cuenta de todo eso y lo recojan en entrevistas o comentariod porque no les ha pasado desapercibido. Algo  importante pasa en España. Es noticia.

"Fue la propia monarquía quien se ha autoexcluido casi de una solución futura", ha reprochado el dirigente catalán .También ha sostenido que es una "contradicción" que ellos puedan presentarse a unas elecciones pidiendo la independencia de Cataluña, ganarlas, e ir a la cárcel por cumplir el compromiso electoral, según él. Puigdemont ha afirmado que está "preparado para defender la institución y el mandato de las urnas de los catalanes", y que por eso está en Bélgica, ya que cree que desde la cárcel no podría hacerlo. Además, ha defendido que si pudiera volver a Cataluña sería una buena noticia para la democracia española para que "se restituyera la legalidad democrática que el Gobierno español ha interrumpido". Puigdemont ha pedido al rey una rectificación que sin duda no espera.Además iria contra el sacrosanto 155, que es, en cierto modo, la inquisición del régimen de Rajoy

Felipe VI exigió al nuevo Govern, que es más que probable vuelva a estar constituido por ERC y JXCat,  "recuperar la convivencia en Cataluña". "El camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que -como sabemos ya- sólo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y -por supuesto- económico de toda una sociedad" El Monarca recordó que España es una "democracia madura, donde cualquier ciudadano puede pensar, defender y contrastar, libre y democráticamente, sus opiniones y sus ideas; pero no imponer las ideas propias frente a los derechos de los demás". Pocos catalanes están de acuerdo.

La primera reacción llegó del líder de Podemos,  Pablo Iglesias, que en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, se ha mostrado muy duro con las palabras del Rey. Iglesias ha afirmado que "el Rey abraza el argumentario del PP", recalcando que "España no necesita reyes, sino servicios públicos de calidad, trabajo digno y diálogo".Parece de acerdo con Puigdemont y con la gente de Euskadi.

Cambia el tono del 3-O, pero el Rey sigue abrazando el argumentario del PP: La crisis pasó, en Catalunya todo arreglado y la corrupción es un fenómeno meteorológico sin caras ni nombres. Felipe no recuerda que Mariano Rajoy es el rey de la corrupción, en los primeros puestos de Europa. España no necesita reyes sino servicios públicos de calidad, trabajo digno y diálogo. Los Borbones sobran. 

En la misma línea, el dirigente Rafael Mayoral ha afirmado que el Rey "se ha convertido en el altavoz de Mariano Rajoy" y de "lo peor del sistema político del país". "Es un discurso de otra época para una institución de otra época", ha dicho en declaraciones a los medios, incidiendo en la nueva estrategia de Podemos de confrontación contra el Rey y de reivindicar expresamente el republicanismo, informa Álvaro Carvajal

En cuanto a Cataluña, Podemos ha considerado que el Rey "sigue al margen de la realidad" y ha mantenido que el Gobierno tendrá que negociar con la Generalitat para afrontar "una solución democrática" (en alusión a un referéndum de autodeterminación pactado entre las partes) en la que los catalanes puedan elegir. Y eso sgún la opinión píblica no va a ocurrir.

El líder de Ciudadanos,  Albert Rivera, tampoco tardó en valorar ositivamente las palabras de Felipe VI. El presidente de la formación naranja ha asegurado que el tradicional mensaje de Navidad del Rey a los españoles "representa" a la población, mostrándose "orgulloso" de la democracia en el país. Como de costumbre, miente.


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