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El Fascismo Eterno ( II )

31/07/2018 15:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El concepto anfibológico de Fascismo Eterno que usó Eco en su Conferencia homónima con objeto de observar la metamorfosis ideológica que realiza este régimen, aclara el sentido de la eternidad oscura que le da U. Eco, al abrirse una posible brecha resolutiva hacia el Socialismo conservador

"El Fascismo Eterno" ( II )

Cada persona viene al mundo con un techo de deuda determinado que le tiene que pagar al conocimiento, y este es muy variable de tamaño de persona a persona. Por eso se explica que el entendimiento grosero no pueda contemporizar jamás con las élites humanas, ni seguir su camino hacia el perfeccio namiento del hombre. Por ello llegan a rivalizar entre sí. Con su mejor voluntad, no pueden temperar la lidia de encauzar relaciones de perspectiva con una oscuridad en la que no tienen ni tiempo, ni animo ni mente para indagar. Por eso, palabras mas, palabras menos, no vienen al caso cuando se trata del conocimiento : cada cual se arropa con la sabana conque vino al mundo, y por el diferente tamaño de lo que cubre cada una sabe el mundo que puede esperar de cada hombre en cuestión, es decir, en qué medida le hará resistencia a lo humano.

Tenía razón Umberto Eco cuando dijo en su conferencia "El Fascismo Eterno", pronunciada en ingles el 25 de Abril de 1995 en Columbia University de New York, que "los secuaces [del fascismo] deben sentirse asediados, y deben sentirse humillados por la riqueza ostentada y por la fuerza de los enemigos, ...y que [ estos ] deben estar convencidos de que pueden derrotar a los enemigos porque son simultáneamente demasiado fuertes y demasiado débiles." [ "El Fascismo Eterno" Umberto Eco p. 52 en "Cinco Escritos Morales" ]

De ahí parte la fuerza de la necesidad de una contraparte que no esté basada en la proclamación del elitismo popular, porque entonces no tendría sentido la historia como evolución y habría que borrar el rompimiento de los compromisos filonazis de muchos ideólogos del fascismo, que nos descubrieron algo elusivamente eterno en él, en medio de tantas utopías traicionadas y por eso mismo inalcanzables, como una posible vía de redención que ha inspirado, o que esta inspirando a los movimientos sociales progresistas en todo el mundo.Al gran filólogo italiano, al parecer, le arredraba esta idea, y no se atrevió a plasmarla claramente, y no quiso hablar, ni para bien, ni para mal, del signifi cado de Ernest Junger en una coyuntura tan idónea para ello.Sin duda, el pensamiento del escritor alemán versa tanto sobre el dominio del nihilismo sobre el hombre que ya ha dejado de ser hombre, que de hecho, importa como una vía alternativa del fascismo historico.

No hablo solamente de Ernest Junger, hablo de Oswald Spengler, de Edgar Julius Jung, Leo Frobenius, y de todos los pensadores que conformaron el movimiento alemán de la llamada Revolución Conservadora o Socialismo Conservador de principios del siglo XX, nacido en el contexto del nacionalsocialismo y critico de su acción política.

En nuestros días el fascismo encuentra su público en esos antiguos pobres devenidos pequeñoburgueses, como dijo Eco en su Conferencia; pero ese fue el punto que menos trató, y si alguna obra nos permite enriquecer la continuidad de esta idea, esa es la del alemán Ernest Junger, quien patentizó cierta presunta conformidad existencial de los antiguos pobres con los designios fascistas de hostilizar la labor de la cultura, porque --como dice Junger--"cuando la vida se ha tornado gris, puede, sin embargo, parecerle soportable a quien delante de si mira la obscuridad, la negrura absoluta. Alli, y no en el campo de la economía, esta el peligro de las grandes planificaciones" [ "Tratado del Rebelde" p. 36 Editorial Sur. Bs.As. 1963 ], en tanto ello conduce "al bloqueo racional y enseguida social del enemigo" [ Ob.Cit.p.35 ] Esta es la crueldad sustituta de los antiguos campos de concentración que se ejerce a través de los dos grandes monstruos supervivientes del fascismo: el temor y el peligro, que paradójicamente con la práctica progresista de la humanidad han resultado optimizados como valores contrarios a la liberación del hombre. Esto lo afirmó Junger en su libro El Trabajador :

"Las modificaciones en la política de Poder que, más allá de eso, están haciéndose ya visibles son unas modificaciones que en lo mas hondo no son queridas, unas modificaciones que escapan a las artes burguesas de interpretación y que están en total contradicción con las predicciones hechas en el sentido de la utopía humanitaria de la sociedad" [ El Trabajador .p 37, 2da Edicion TusQuets Editores 1993 ]

Al gran filólogo italiano, al parecer, le arredraba esta idea, y no se atrevió a plasmarla claramente

El hecho de que el fascismo haya sido el único régimen que se haya atrevido a disputar le a la izquierda el espacio de participación social de los mejores, es la consecuencia natural de la practica de hacer política mintiendo, a través de lo cual la falta de libertad se advierte en el triunfo de las fuerzas elementales, como afirma Junger ;[ p.43 Tratado del Rebelde] y esto no quiere decir que la izquierda tenga que dejar de ser izquierda, sino que, en primer lugar, tiene que levantar todas las barreras que nos han impedido definir y reconocer abiertamente el mal porque en ello se basa la nueva concepción del socialismo conservador alemán que combate el cesarismo de gran estilo, "cuya acción de conquista acabará sancionando el momento de cumplimiento de su ciclo orgánico", según pensaba Oswald Spengler [ citado por el filósofo napolitano Luciano Arcella en su trabajo "La Sublime Fascinación de la Decadencia, Oswald Spengler y Ernest Junger : entre el milenarismo y el modernismo reaccionario." en Rev "Praxis Filosofica Nueva" Num 44 Ene-Junio 2017 ] ; pero no segun lo pensaba Ernest Junger, que a diferencia de Spengler quien pensaba que era un acto de presunción querer ayudar a morir a este, creía que no se podía confiar en esa ley de fatalidad de los ciclos culturales, por lo menos, a partir de la Modernidad, basándose--como dice Luciano Arcella--"en la particularidad de la realidad moderna que en su excepcionalidad elimina reglas que en tiempos pasados podían ser válidas" [Luciano Arcella : ObCit. p 215 ] Es decir, que Junger pensaba que se podía interrumpir el ciclo y evitar el hundimiento, revolucionando los ciclos y dando un nuevo orden al mundo.

En lo profundo de la ideología nacionalista esta tratado el concepto de enraízamiento con la tierra como base para una elaboración cultural de máximo interés socialista que puede depurarse de sus implicaciones raciales y otras concepciones de carácter biológico, ya que lo más digno de valoración es la crítica al espíritu metropolitano de libertad que colige en la acción del mercader un propósito en el que se mueve también el poder politico que funda su autoridad en las masas con carácter cesarista, por medio del cual se anula la responsabilidad individual, ya que ambos representan la afirmación de un poder personal que no busca el poder como fuerza organizadora del mundo, sino como botín o presa "que se impone a la plebe urbana por medio del dinero y de la evasión lúdica" [ Luciano Arcella : Ob.Cit.p. 207 ]

Por ello digo que hay algo importante en el concepto fascista con respecto a las necesi dades de la lucha actual que Eco silenció. Lo que calló Umberto Eco es la necesidad de una contraparte que no esté basada en la proclamación del elitismo popular porque enton ces se estaría consumando la traición que proclama con ese enunciado Eco, donde se desplaza la importancia de las minorías como un poderoso e incalculable centro de acción cuya influencia penetra en el Estado : "El Ur-Fascismo no puede evitar predicar un elitismo popular, pero no puede haber patricios sin plebeyos. El líder que sabe perfecta mente que su poder no lo ha obtenido por mandato, sino que lo ha conquistado con la fuerza, sabe que su poder se basa en la debilidad de las masas, tan débiles que necesitan y merecen un dominador. Puesto que el grupo está organizado jerárquicamente, todo líder subordinado desprecia a sus subalternos, y cada uno de ellos desprecia a sus inferiores. Todo ello refuerza el sentido de un elitismo de masa", [ "El Fascismo Eterno" p.53 en "Cinco Escritos Morales" U.E. ]que, --añadimos nosotros--aunque en su estructura intima sigue explotando el natural miedo a la diferencia como todo fascismo, ya no cobija el original desprecio por los de abajo exactamente, porque hay personas que están abajo por su natural lugar humano y sobrellevan el albur de su destino como una prenda de cambio por permitirseles elegir la forma de desorden que mejor les parezca, y por ello son bien vistas por el bando de los fuertes; sino el hecho invertido del concepto de lo débil que se traduce en la personalidad que no encaja en el mundo subvertido de los valores, y defiende aquellos suprimidos precisamente por ser fuertes. Es claro que el político que pergeña esta actitud, esta libre, como el mercader, del enraizamiento, de la tierra, porque no le importa el crecimiento de formas inorgánicas en las metrópolis, como lo anuncia el hecho hace muchísimos años prescrito por Kant de que "las luces del sujeto incendian las acciones, salvo que se les fije previamente su terreno" [ "Ni apocalípticos, ni integrados: aventuras de la Modernidad en América Latina" p. 99 Martin Hopenhayn, FCE 1994 ]

Como uno de los mayores ejemplos de que la moral se autodestruye en la Modernidad podemos citar esta afirmación de Junger : "La rebeldia que hoy sacude los fundamentos de nuestro mundo tiene que ver con el mal : cada uno de nosotros, de un modo u otro, y de un modo más o menos comprometido está implicado en el mal, gozando de sus favores, para vivir y hacer vivir ; nuestra relación con su magnificencia nos impide protestar". Pa rece que el mal tiene algo del fenómeno de "vasos comunicantes", pues con estupor recordamos esa realidad que reveló la escritora alemana Hannah Arendt en su libro "Eichmann en Jerusalem", donde demostró "la existencia de una casi omnipresente complicidad que desbordaba los límites del Partido Nacionalsocialista" [H. Arendt : Ob.Cit. p.16 Editorial Lumen, S.A. Barcelona 1999 ], porque un numero alto de alemanes fue adicto al nazismo, y por tanto el pueblo de la Alemania Federal no estaba muy interesado en juzgar a los criminales de guerra nazi, a los que hubiera escondido de buen grado.

Nos cuesta trabajo admitir, como a los jueces judíos de Eichmann, respecto a la personalidad del acusado de aquella Causa, que sean personas normales los que se venden hoy como los mejores amigos de la clase obrera, aquellos que tanto daño les causaron durante tantos años, negándoles derechos inalienables a defenderse del Estado en la prensa plana y en las calles, a través del derecho negativo, y que han demostrado mucho menos capacidad que el fascismo historico para ver figuras, lo cual es un acto revolucio nario porque significa--de acuerdo con Ernest Junger --- -"conocer un ser en la entera y unitaria plenitud de su vida"[ "Tratado del Rebelde"p. 45 E. J. ], y esto se hace imposible en una sociedad donde con rótulo de revolucionaria, se engaña mas, y se dificulta mas encontrar ese sentido revolucionario de poder decidir el rango de un espiritu o el valor de unos ojos por el grado en que en ellos se hace visible el influjo de figuras y la relación entre figuras. Y una izquierda pervertida se conoce claramente en esto: en que hace ver como cosas opuestas el fenómeno de la comunidad y el fenómeno de la persona singular, "cuya antinomia se alimenta del destino de la persona singular aniquilada como solda do desconocido en los campos de batalla del trabajo" [ "El Trabajador: Dominio y Figura" p.47 E.J. ] porque en ese espacio que el socialismo tiene para el, es donde el hombre-masa lo experimenta como una diferencia irreconciliable con los usos de su personalidad basta. Por eso en la Patria Socialista nuestra, difícilmente una persona realmente singular pueda ser elegida como abanderada del movimiento obrero. Si Jose Revueltas fue la figura tutelar del Movimiento Estudiantil de 1968 en México, que pagó en Lecumberry, fue porque este arrancó de una vez y por todas la mascara socialista que hasta entonces llevaban los gobiernos que se sucedían en el Poder. Las mayorías, condenadas a 50 años de tergiversaciones burguesas de la información, de tanto ser enseñadas por los poderes fácticos de comunicación a oponerse a sus propios beneficios, se convierten en enemigas de si mismas y de la sociedad. Creo que esa es la realidad que no ven mis detractores. Raul Morin 27 de Julio 2018, 9:52 P.M


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