Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Desconocimiento de una revolución y un proceso político, el vacío de poder juridico

14
- +
09/09/2017 23:03 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

N Venezuela, no podemos hablar de Guerra Económica, porque nunca ha existido

La Tecla Fértil

 

En Venezuela, no podemos hablar de Guerra Económica, porque nunca ha existido, es una estratégia típica de la justificación y se ejecuta mediante criterios y acciones inapropiadas y, lo que existe es una mala política económica que determina severas implicaciones en la estructura geopolítica- territorial del Estado Bolivariano y los venezolanos están suficientemente documentados para discernir sobre esta realidad. Aquí, hay poca gente para pensar sobre lo que piensa y, obvian solventar los problemas dialogando, en ninguna parte, el monologo es suficiente. Es necesario argumentar las partes y enfrentarse a una realidad, más allá del infantilismo izquierdista y el maniqueo de los manipuladores de oficio.

La izquierda, siempre ha sido un sector crítico, por las posiciones ambivalentes, aunque la presidencia de la república, siempre manifiesta un solo criterio de avance. La izquierda, necesita gente con coraje en sus puestos de mando intermedio. Lo ahogan la corrupción y no tienen la valentía para romper las estructuras de los movimientos de carácter vecinal, contrarios al gobierno. Aquí, no es cuestión de alianzas, sino de trabajo para conseguir un apoyo electoral amplio y pasar de este período democrático, al verdaderamente socialista, nos encontramos en un período de transición y desconocemos si vamos a un gobierno dictatorial a nivel militar o a una mano cerrada con Maduro en la presidencia, él ya se expresó al respecto. La política de la alianza ya no da un resultado plausible.

Las situaciones políticas, no deben ser impuestas, tienen que ser consultadas desde la base partidista para lograr acordar posiciones de control social para evitar los choques con la derecha. Estamos en un frente neoliberal godo que es reflejada en la antigua Convergencia copeyana que apoyó a Caldera y gobernó con él, durante años y ahora, los hijos de estos dirigentes son los que protagonizan desde el Psuv y la MUD, papeles de gran preminencia histórica.

El poder, volvemos a ello, es una relación social. Autores como Hobbes, Rousseau y, por supuesto, liberales puros como Locke o Montesquieu, establecieron la idea de que el poder tenía una cualidad especial que le hacía acreedor de su exigencia de obediencia. El poder, como tal, era legítimo y había que obedecerlo. Por ser de origen divino, por representar el dinero o el conocimiento, por salir de unas elecciones que trasladan el ser del pueblo a los gobernantes.

Spinoza, Maquiavelo o Marx, abren las puertas para entender que el poder es una relación social, esto es, que no hay ninguna cualidad especial sino un contexto de relación de fuerzas. Obedecer, deja de ser evidente. Si los que tienen que obedecer, no lo hacen, el edificio se desmorona.

Pero el pueblo empoderado, cuando dice basta, frena toda esa maquinaria que, cuando no tiene respuesta, parece imbatible e incuestionable.

Lo que parece no tener sentido (¿a quién molesta que los pobres busquen comida en los cubos de basura?), recibe mucha luz cuando es interrogado desde los intereses de los privilegiados del orden existente (antes se decía, “de los intereses de las clases dominantes”, pero suena algo trasnochado y distrae).

El derecho romano prohibía que los esclavos vistieran de la misma forma. Tenía mucha lógica: uní-formarlos era abrir la posibilidad de que los propios esclavos se dieran cuenta de que eran muchos, de que eran los que hacían todo y de que eran los que no tenían nada. Los pobres escarbando en los cubos de basura recuerdan con demasiada fiereza que hay gente que ya no está teniendo para comer, que son muchos y que, si se pelean entre ellos para sobrevivir, igual dan un salto y empiezan a pelear contra los responsables de su hambre. Si ocultas el hambre y sus estragos, les niegas el nombre. Y lo que no tiene nombre, no existe.

Acaban de editar y publicar en España el último libro de Bob Jessop, que es un teórico marxista del Estado, donde deja muy claro que buena parte de los debates que nos han tenido entretenidos en la Teoría del Estado durante 20 años eran absurdos. El estructuralismo de [Louis] Althusser, el instrumentalismo de [Ralph] Miliband, eran todas construcciones que llevaban a callejones sin salida. De la misma manera, el último gran debate sobre el Estado es erróneo, en el cual John Holloway plantea que hay que cambiar el mundo sin tomar el poder.

Lo que parece no tener sentido (¿a quién molesta que los pobres busquen comida en los cubos de basura

Sin la herramienta del Estado es imposible cambiar algo, lo cual no significa que no sea cierto que el Estado es siempre parte del problema. Pero si tú no tienes la palanca del Estado – que es lo que dice el modelo neoliberal – para desmantelar todo lo que se ha construido desde la salida de la crisis del 29′, desde el New Deal de Roosevelt, pero también toda la construcción de los Estados Sociales en el mundo occidental o de los Estados Desarrollistas en América Latina, yo digo que sin esa palanca estatal hubiese sido imposible desmantelarlo.

Eso hace que la izquierda, o lo que vaya a hacer la izquierda en el futuro, tiene tres grandes problemas que no ha resuelto y que si no los solventa no va a ir a ningún lado: (i) entender que necesita el aparato del Estado, que tiene que tener la capacidad de hacer del aparato del Estado un instrumento eficiente para la transformación social y eso implica inteligencia al respecto; (ii) el manejo de los medios de comunicación, como un elemento esencial, que es una lógica que pertenece a la derecha, al mundo consumista, al mundo del entretenimiento, del espectáculo y que no sabemos desde las posiciones emancipadoras hacer, es decir, medios de comunicación que funcionen, y; (iii) la globalización, donde estamos fracasando profundamente y, por el contrario, la derecha acierta, pues es capaz de construir sinergias globales, mientras que nosotros lo único que hacemos es fragmento tras fragmento.

Una vez decía Boaventura De Sousa Santos que una teoría sin práctica es inútil, y una práctica sin teoría esta ciega. Los debates en relación a los años 70′ han sido muy estériles. He estado leyendo recientemente los trabajos de Miguel Enríquez, y uno los ve con la perspectiva del siglo XXI y nota que buena parte de esas tesis eran voluntaristas, pecaban de un exceso de voluntarismo porque medían mal lo que tiene que ser la principal herramienta de un revolucionario, que es medir bien la correlación de fuerzas. Si las mides mal, estás condenado a exigir a las masas sacrificios heroicos absurdos. Eso creo que es una irresponsabilidad.

Y Maduro, es parte de esa irresponsabilidad, la presidencia no es individualista y el modelo cubano, nunca será apropiado a nuestra democracia, son dos resultados distintos con una sola incidencia.

No hay solución que no pase por cabalgar las contradicciones en el siglo XXI. Como yo vengo diciendo, igual que la luz es onda y partícula, vamos a tener que ser una cosa y su contraria. La única manera de no caer ni en tacticismos, ni en oportunismos, ni en contradicciones, es inyectar a los debates mucha masa popular. Ya no es tiempo de vanguardias. Las vanguardias hacen falta o los liderazgos hacen falta solamente como reductores de incertidumbre, pero ya no se aceptan bajadas de línea que la ciudadanía tenga que seguir acríticamente. En ese sentido, creo que es muy relevante entender que si vamos a tener que ser onda y partícula, si vamos a tener que ser partido y movimiento, locales y globales, consumistas y ecologistas, si vamos a tener que cabalgar muchas contradicciones, la única solución es mantener ese equilibrio constantemente engrasado, es decir, que no quiebren el eje vertical, jerárquico, que garantiza el poder para, es decir, que garantiza unir todo ese vapor para meterlo en una caldera y que funcione como una turbina, pero que tampoco falle esa politización que solamente se consigue de manera horizontal y a través del debate, y que es el que permite que haya ese gas social para que después la turbina camine. Creo que es esencial mantenerlo.

¿Cómo se hace? Boaventura [de Sousa Santos] plantea que hay que hacer que todos los cambios sociales que han sido ocultados emerjan, porque son potenciales elementos de transformación. Y luego, los que ya están emergiendo hay que cuidarlos, hay que dialogarlos. Allí hay una discusión que hemos tenido en Venezuela sobre Lacau, que no se trata de construir significantes vacíos sin más. Es verdad que en la fase de impugnación de cualquier régimen hace falta una gran indignación que se va a construir trazando un ellos y un nosotros, que va a ser más de brocha gorda que de pincel.

En la fase constituyente necesitas armar todas las demandas populares y hacerlas compatibles a través de un proceso de traducción. No a través de que se vacíen las demandas de los venezolanos para que sean comprendidas por los sindicalistas, y los sindicalistas vaciar la suya para que sean entendidas por las feministas, y que éstas vacíen la suya para ser entendidas por los estudiantes universitarios. Hay que entender donde se traducen, que de alguna manera se hagan corresponsables. Y por eso, tampoco vale una lógica de vanguardia porque hay determinadas cuestiones donde tú vas a tener que moderar tus propuestas para hacerlas compatibles con otras propuestas, entendiendo los tiempos, los recursos y la correlación de fuerzas. Por eso no son tiempos de vanguardia.

Pero, sabemos ya, de la ignorancia de nuestros constituyentistas, ya vamos conociendo los resultados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (151 noticias)
Visitas:
30
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares
Organizaciones
Personaje

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.