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Lo afrocubano, reflexiones maduras, por revisar

29/07/2015 22:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Felipe de J. Pérez Cruz*

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Por Felipe de J. Pérez Cruz*

Es un tema complicado desde siempre. Mis criterios:

  1. Mucho se ha debatido sobre si el producto resultante de lo "afro" y de lo cubano, más que una mezcla de ambos, es cubano de origen africano, o africano transculturado en Cuba, pero de lo que no cabe dudas es de que existe un sujeto social colectivo histórico, donde la cubanía como totalidad se expresa con un definido corpus ?de materialidades y subjetividades- de origen africano. El concepto de afrocubano lo propone Fernando Ortiz a principios del siglo XX. Considero que no existe mejor concepto para referirse a al complejo cultural de la población negra y mestiza cubana. La condición de afrocubano por demás escapa al reduccionismo del color de la piel. Se trata ante todo de un sentimiento de pertenencia e identidad, de psicología personal y colectiva, de cultura espiritual y material, de especificidades del modo de vida, de la constatación y el orgullo de ser negro o negra ? "por dentro"-, peculiaridades todas que interpenetran la vitalidad de los sujetos, y se expresan como totalidad, independientemente de lugar que se ocupe en la estructura social, en la actividad laboral, cultural o política.

África, con sus santos tambores, cosmogonías, sensualidades, colores, sabores y olores, es una condición cultural aún para aquellos que no se han podido sacudirse los prejuicios y estereotipos heredados y los adquiridos. Definitivamente existe en Cuba un complejo cultural afrocubano que es patrimonio de todos, independientemente del color de la piel, incluso quiéranlo o no las personas, porque está "metido" en lo profundo de la psicología y la cultura nacional.

  1. Hay religiones afrocubanas por su origen, y digo por su origen porque tanto la Santería, como los Abakuá, los paleros, congos...en la actualidad se practican por cubanos y cubanas de todos los colores y orígenes y mucho más allende los mares.
  1. Hay grupos de cubanos que viven sumergidos en lo afrocubano, lo disfrutan y desarrollan, la mayoría de estos cubanos de piel negra y mulata, a lo que no están cerrados otros cubanos y cubanas en nuestro mosaico racial, gente de piel menos mulata, chinos y otros, sobre todo en los barrios y poblaciones donde la mayoría es de negros y mulatos, un Jovellanos en Matanzas, el barrio de El Canal en el Cerro. En estas unidades familiares y barriales dondela concentración demográfica resulta significativa, lo afrocubano crece y se enriquece podemos hablar de población afrocubana. En esta dimensión podemos hablar también de puebloafrocubano.
  1. En Cuba todosy todas somos mestizos Tenemos de aborigen, congo, de carabalí de mandinga, de asturiano, gallego, canario... La Genética confirma que somos mestizos y la tendencia es a ser más mestizos. Los estudios de ADN nuclear y de ADN mitocondrial, que ya existen, no dejan lugar a dudas, en todo el archipiélago, sea cual sea el color de la piel.La Genética nos confirma lo que la cultura también prueba, somos todos, más que de uno u otro fenotipo, de uno u otro origen matrilineal, una nueva entidad: Somos cubanos y cubanas
  1. Por el color de la piel no ha ido el tema racial. Si por la explotación del hombre por el hombre y la doble y hasta trile explotación de la mujer por el capitalismo, primero colonial y luego neocolonial.El color de la piel, la etnia, ha sido parte del pretexto para ocultar la historia de la esclavitud moderna, de cómo se dio la conversión de África en cazadero de esclavos (Acordarse de Carlos Marx en el Capítulo XXIV de El capital). El pretexto en la esclavitud antigua, era menos mentiroso: la guerra, la conquista, las deudas económicas, que podían hacer de cualquier sujeto independientemente del color de su piel, un o una esclava.
  1. En siglos de explotación y discriminación colonial y neocolonial, el racismo tuvo su andamiaje estructural en las relaciones materiales objetivas, ante todo las económicas, también en la psicología, las culturas, las políticas y muchas otras expresiones de la socialidad. A tanto racismo "desde el poder" de explotadoresque en su mayoría eran "blancos" de piel, criollos hacendados, funcionarios coloniales y neocoloniales, mandones desde las metrópolis racistas de Madrid o Washington, correspondieron también patologías del racismo en sectores e individuos negros y mulatos. El blanqueamiento y la asimilación, fue y aún hoy es, una estrategia racista para negar los orígenes, esconderse e integrarse a la sociedad de opresión económica y racial. Así hubo negros y mulatos dueños de esclavos, capataces, rancheadores y serviles en todos los tiempos, que actuaron como blancos y "aspiraron" a que se les reconociera como tales. Y en su extremo, negros y mulatos comidos de la injusticia y el oprobio acumulado, actores del odio racial contra los "blancos". Hubo y hay negros y mulatos racistas respecto a los blancos. Y hoy, por muy fenomenológico que pueda ser este fenómeno, también los tenemos.
  1. La historiografíacubana aún racista y sexista, ha hecho énfasis en el proyecto de nación de la oligarquía reformista que cuyos contornos más visibles se conforma alrededor de la última década del siglo XVIII, que tiene en la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP)su institución más representativa, y en Félix Varela la figura más avanzada en términos políticos e ideológico culturales, en tanto es quien rompe con el horizonte reformista y se plantea la emancipación política. El proyecto oligárquico reformista fue esencialmente racista, e incluso Varela no se pronunciará con la radicalidad que lo hace en otros temas, su propuesta es la abolición gradual por indemnización. Este iluminismo racista ha transitado por nuestra historia. Hoy hay cubanos y cubanas de uno u otro color de la piel, que siguen viendo en el negro un factor de atraso social y cultural.
  1. Existió un proyecto cubano progresista y revolucionario de nación, desde los negros y mulatos, en particular desde aquellos que mejor podían hacerlo, que eran los libertos, que por su esfuerzo propio logran moverse de manera ascendente en la sociedad colonial racista. Como todo lo que se trata de historiar a las clases populares "los sin historia", porque no dejan muchas cartas, documentos y otras huellas para la evaluación positiva tradicional, las evidencias fundamentales precisan de una evaluación pluricualitativa, que reconstruya lo que realmente pasó en la Historia. El movimiento del campesino negro bayamés Nicolás Morales (1795), y la conspiración abolicionista e independentista (1812) del artesano negro criollo habanero José Antonio Aponte Ulabarra ?primer intelectual orgánico del movimiento popular cubano-, así lo confirma. Lo demuestra, el odio feroz de clase del colonialismo y los masivos asesinatos contra los esclavos y libertos durante la llamada Conspiración de la Escalera (1848), la represión de elementos negros y mulatos representativos del avance socio-económico de estos, y en especial de aquellos que eran de hecho lo primeros representantes de la intelectualidad negra y mulata liberta. Y definitivamente lo ratifica el sector de negros y mulatos libres que en la ruralidad del oriente cubano, espoleados además por el arribo "de los franceses" luego del levantamiento haitiano, logran organizar su propia complejo de vida económica y sociocultural. La familia Maceo-Regüeiferos fue representativa de este entorno, que dará a la guerra independentista, en su estallido de 1868, un decisivo aporte en soldados y jefes capaces. Marcos Maceo y Mariana Grajales, la Madre de la Patria constituyeron un matrimonio tipo, y no un excepcionalidad. El proyecto de cubanía forjado por el matrimonio Maceo-Grajales, es abolicionista, antirracista, inclusivo, patriótico.
  1. Cuba tiene la maravilla de que la lucha por la independencia nacional fraguó una nación de integración racial. Lo fue en muchos aspectos y en dos fundamentales: Primero: El Ejército Libertador, en su concepción solo reconocía méritos de los hombres y mujeres que lo integraban, los grados se daban en la lucha, ya fuera el patriota de piel blanca o negra. Carlos Manuel de Céspedes?que fue un hacendado esclavista- se superó a sí mismo como clase, para entender la eticidad de la abolición y su necesidad política. En el mismo acto de la Demajagua:1) hizo a sus esclavos hombres y mujeres libres, 2) les convirtió en ciudadanosde la República en Armas que nacía, y 3) les dio la posibilidad de asumir voluntariamente la condición de combatientes. Esa trilogía no se dio en ninguna de las campañas por la independencia de América, no en el Sur, mucho menos en el Norte. Esta claridad ética y política es la que hizo a Céspedes el Padre de la Patria. Segundo: La base para el democratismo antirracista en el Ejército Mambíy de toda la política unitaria del liderazgo revolucionario, se asentó en los valores dela familia mambisa ? la de los hacendados revolucionarios y las de base popular que se funden en un modelo de relaciones familiares, de eticidades, convicciones, prácticas y saberes- de la psicología y la idealidad patriótica que se forjó en la manigua y la emigración revolucionaria, en treinta años de duro combate emancipador. Cubano es más que negro, más que blanco definiría José Martí, y en conceptos similares se manifiestan Antonio Maceo y Máximo Gómez. Por tales conceptos en su indiscutido liderazgo político militar y nacional revolucionario, Martí, Maceo y Gómez son los Héroes Nacionales de Cuba.
  1. La concepciónpopular y revolucionaria de la no raza, de lo cubano como integridad, perdió prevalencia en la medida que el liderazgo revolucionario en la última Guerra de Independencia 1895-1898 ?muertos Martí yMaceo-, fue ocupado por sectores proclives la ideología y política burguesa, donde el racismo es consustancial.
  1. La republica oligárquica, racista y sexista que surge en 1902, como resultado de una intervención militar estadounidense profundamente reaccionaria y racista, a la que las fuerzas patrióticas le impiden prosperar como anexión; se ve obligada a reconocer el voto de los oficiales y veteranos mambisas, en su mayoría ?sobre el 60 %- negros y mulatos, pero preara y ejecuta en 1912 el zarpazo contra los negros y mulatos, con la represión del movimiento revolucionario de los Independientes de Color. Los negros y mulatos como exponentes del pueblo pobre, fueron los perdedores más significativos en el traspaso de la soberanía y la sociedad colonial a neocolonial. Desde entonces el sector de la oficialidad mambisa negra y mulata más combativa y patriótica, queda aniquilado y fuera de toda alternativa política. Y la politiquería burguesa perfecciona sus políticas clientelistas de control del voto electoral, de racismo real y promoción del divisionismo por la vía de la exclusión ?hasta se quiso organizar Ku Klux Klan nativo-. En este escenario se fortalece el asociacionismo negro y mulato de matriz burguesa asimilacioncita, y las manifestaciones progresías y revolucionarias son muy limitadas.
  1. Perdedores de poderes y posibilidades en el traspaso a la neocolonia, la pobreza se profundiza yextiende por el pueblo afrocubano. Esta situación se agudiza con la importación por parte de las compañías monopolistas de braceros antillanos, y en lo social con la criminalización de sus prácticas culturales y religiosas.
  1. Deprimido y casi invisibilidad, el proyecto martiano de nación antirracista se mantuvo latente en lo profundo de la cultura popular, y en la intelectualidad política, artística y literaria. El sentimiento y orgullo de la negrituden la poesía de Nicolás Guillén marca época. En lo político la crítica al racismo del joven mulato Julio Antonio Mella, y el programa antirracista que desde la década del 40 del siglo pasado levanta el primer Partido Comunista de Cuba, serán los focos significativos, hasta la definitiva reinicio de la gesta libertadora con el salto los cuarteles Moncada y de Bayamo, el 26 de julio de 1953.
  1. La Revolución en el poder, que colocó por primera vez en la historia de Cuba, a todos los trabajadores y campesinos y a sus hijos e hijas, en posibilidad de acceder a la dignidad del trabajo, a la capacitación, cultura, y gestión y promoción política, que produjo una notable movilidad social a favor de la población afrocubana y rescató e hizo política de Estado el concepto de cubano de Martí y Maceo. Fidel desde febrero de 1959 inicia una radical crítica la racismo como parte del programa martiano de unidad nacional.
  1. La Revolución no pudo resolver, ni sus líderes y más preclaros intelectuales lo hicieron -al menos los que estaban más cerca o eran parte del poder político real, lo vieron, la notable diferencia de punto de partida por los siglos de explotación y pobreza y racismo que acumulaban negros y mulatos, la perenne discriminación y los fenómenos patológicos que ello conllevaba. Esta situación se arrastró durante los primeros 30 años de Revolución, y fue aflorando en la medida en que desde la economía y la sociedad avanzaba la crisis del modelo soviético que importamos, para eclosionar y convertirse en un importante nudo de necesidades y contradicciones no resueltas y repotenciadas al precipitarse el período especial. De ello Fidel se percata públicamente y declara la lucha contra la marginalidad, y renueva su crítica al racismo, en medio de la Batalla de Ideas. La nueva realidad de la reemergencia de las relaciones de mercado, la filosofía individualista y la discriminación racial reimportada en empresas capitalistas, son fenómenos que colocan al tema racial en el punto de mira de los problemas internos a resolver, si de salvar y avanzar el socialismo en Cuba se trata.
  1. A la realidad de la presencia de racismo en espacios de la socialidad cubana, y en la emergencia de contribuir a dar equidad y equilibrio frente a la centenaria realidad de desventajas del pueblo afrocubano, se manifiestan diversos posicionamientos. Desde los que atrincherados en una oficialidad burocráticasolo les interesa subrayar los logros de la Revolución, hasta la reciente y muy hipercrítica izquierda, que se hace eco de las leyendas sobre un pretendido capitalismo de Estado en Cuba, y por esta vía intenta contender y hostilizar la actividad gubernamental y partidista, tachándola de ineficiente, complaciente o comprometida con el mal hacer. El contenido confrontativo, completamente alejado de la cultura política socialista que debemos fomentar caracteriza esta última propuesta. Entre tales compañeros, los hay que reafirman una afrocubanidad y/o una afrodescendencia copiada de las plataformas de lucha afro que nada tienen que ver con la historia, la realidad cubana, ni con la visión integrativa de nuestros próceres. Hay quien sueña con un Caucus negro como el existente para defender a los negros millonarios en el Congreso norteamericano o el Grupo negro en el parlamento brasileño. Lo primero incomunica porque verdades incluidas, la gente en Cuba está cansada del discurso del mecanicista y apologista. Lo segunda fábrica rechazos por su mimetismo acrítico y ahistórico, junto a sospechas de oportunismo, y tampoco hace avanzar el debate ideopolítico.
  1. El término afrodescendiente o africano-descendiente hace referencia a las personas nacidas fuera de África que tienen antepasados oriundos de África negra. La Asamblea General de la ONU manifestó que la declaración del 2011 como "Año Internacional de los Afrodescendientes", tiene como objetivo fortalecer el compromiso político de erradicar la discriminación contra las personas de descendencia africana y promover una mayor conciencia y respeto a su diversidad y cultura. El término no aparece en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Si los términos afroamericano, afroantillano, afrocubano. Con la declaración de la ONU, el término comenzó a abrirse paso, y en tanto a motivar inquietudes y polémicas. En muchas naciones este propuesta de la ONU se utiliza para actualizar y adelantar las luchas a favor de la pretérita población de origen africano. Cuba, el país que ha saldado en lo fundamental su deuda histórica con la población negra y mulata, y avanza para eliminar los espacios de discriminación que en este y otros zonas sociales aún persisten, y sin dudas el pueblo que más ha hecho en materia de solidaridad concreta por la liberación y el desarrollo del continente de sus ancestros; el concepto afrodescendiente, permite subrayar uno de los troncos fundamentales de la matriz nacional, para reconocernos en lo que realmente somos como pueblo latinoafricano, y en tanto recolocar y reimpulsar la conciencia de nuestra etnicidad y universalidad.
  1. Hay que reconocerlea nuestros adversarios que han sabido colocar en la agenda de la subversión anticubana y de la actividad contrarrevolucionaria el tema de la "situación" de pobreza de los negros y mulatos en Cuba; yla hipercrítica oportunista sobre lo racial como un "problema no resuelto" por la Revolución. Así han sido efectivos en la construcción de una nómina de mercenarios que venden como disidentes, de piel negra y mulata. Hoy los líderes más promovidos en la fauna contrarrevolucionaria son negros y mulatos, y no falta un mustio ramillete de organizaciones contrarrevolucionarias de "defensa" y promoción de los negros, que ocultan su raquítica membresía e inexistente incidencia social, en una alta publicidad mediática por medios de Internet y la prensa extranjera. La maquinaria propagandística anticubana, y no pocos de los "estudios" que paga la USAID y otras agencias de la subversión, manipulan los conceptos afrocubano y afrodescendiente como elementos de confrontación.
  1. Soy de lo que sostienen que 1) todos los cubanos somos afrodescendiente, 2) que la existencia de lo afrocubano y de una población que culturalmente se puede catalogar como afrocubana, es riqueza y privilegio, también de todos los cubanos y cubanas, 3) y queel problema de la discriminación racial existe, es histórico y concreto, y hay que enfrentarlo con métodos de ciencia, cultura del debate ciudadano y académico, con todos los revolucionarios y patriotas, con políticas efectivas, con propaganda eficiente, sin ingenuidades, con combatividad frente a las maquinaciones de la subversión anticubana y contrarrevolución, y sobre todo con mucho sentido patriótico y humanismo martiano y socialista. Mi punto de vista es el siguiente: Ni las características antropofísicas, ni la genética, tienen la última palabra, y la realidad desborda lo propiamente etnológico cultural. No soy afrocubano, pero en tanto cubano vivo consciente y orgulloso de mi naturaleza afrocubana y condición de afrodescendiente. Quienes nos hemos formado en el humanismo de raíz popular que nace de lo más profundo de la cubanía, tuvimos la posibilidad de acceder a una 'conciencia de etnicidad' en la que nuestras abuelas y abuelos africanos, fueron dotados de valores positivos y utilizados como medios simbólicos de afirmación de la propia identidad individual, familiar y nacional. Una identidad que en el caso de la africanidad, tiene por centro a nuestros compatriotas afrocubanos.
  1. Hay que achicar y eliminar las secuelas de la discriminación racista alrededor del tema de los negros y mulatos, pero ello no basta. El para qué resulta decisivo. En esta dirección me gusta mencionar el siguiente ejemplo. Si la Historiografía de Cuba, ha sido hasta ahora racista -salvo las excepciones que conocemos-, nos tenemos que plantear la tarea de HACER ?investigar, sistematizar, construir- la Historia de los negros en Cuba, pero concluida esta tarea, como no vivimos la problemática segregacionista de Estados Unidos o Brasil, no se trata de establecer un curso de Historia de los negros en Cuba, sino que con este propósito y siempre como incorporación al curso general, lo que tenemos que hacer es completar la Historia de la nación, incluir la trascendente participación de los negros y mulatos, junto al de los cubanos y cubanas, narrar y educar en la historia integral de la patria.
  1. Ah, en política, en ciudadanía, en ejercicio y disfrute de una identidad política patriótica nacional multifertilizada, nuestra Cuba ha adelantado tanto que más que afrocubanos, hispano cubanos, afrodescendientes, chino descendientes.... Hoy somos cubanos patriotas, buenos cubanos;o apátridas y malos cubanos, no hay término medio. Todo otro reconocimiento atrasa lo alcanzado, divide artificial y peligrosamente en tiempos de unidad.

*Doctor en Ciencias Pedagógicas, Profesor e investigador y Presidente en La Habana de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC)

Foto Roberto chiLe


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